Una semana después del terremoto doble que sacudió Venezuela, la emergencia sigue creciendo. La cifra oficial de muertos ya alcanza casi las 2.000 personas, mientras equipos venezolanos y extranjeros continúan las labores de rescate, que se han prolongado durante días en Caracas y La Guaira, las zonas más afectadas del país.
Con el paso de los días, el impacto se hace más visible: aumentan las personas sin vivienda, más casas han quedado dañadas y los refugios improvisados siguen llenándose. La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que coordina la respuesta en materia de protección y albergues, advirtió este martes que la situación humanitaria en las zonas afectadas “se ha deteriorado rápidamente”.
Con miles de personas aún sin hogar, hospitales al límite y comunidades enteras desplazadas, la emergencia en Venezuela sigue sin una salida clara.
Según ACNUR, unas 16.000 personas han resultado afectadas y han tenido que buscar dónde vivir. Muchas no lo han conseguido. Un 39 % permanece en calles o espacios públicos, mientras otros se alojan con familiares o en refugios temporales como iglesias, escuelas o instalaciones improvisadas.
Afirmó que se observa “una grave escasez de alimentos, el colapso de los servicios básicos y un aumento de los riesgos de protección para la población desplazada”.
En Caracas, el Parque del Este se ha convertido en un refugio temporal para cientos de familias que continúan llegando mientras esperan saber qué pasará con sus hogares que resultaron dañados, y en muchos casos inhabitables, durante los sismos.
Mientras tanto, especialistas están recorriendo los edificios afectados y evalúan, a través de un sistema de “semáforo”, cuáles siguen siendo habitables y cuáles corren riesgo de colapso por los daños estructurales.
Además, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, prometió este lunes la construcción de nuevas viviendas para los damnificados. “Hay miles de soluciones antes de que finalice el año”, dijo en una transmisión del canal estatal VTV desde la instalación del Estado Mayor para la Creación de Campamentos Transitorios y la Planificación de Construcción de Viviendas.
El sistema de salud, que ya enfrentaba dificultades antes de la tragedia, también está bajo fuerte presión. La OMS informó que hospitales en varias regiones funcionan con hacinamiento, servicios interrumpidos y retrasos en cirugías. Al menos tres centros de salud sufrieron daños graves y otros seis operan parcialmente.
Además, casi 50.000 personas continúan desaparecidas en La Guaira y Caracas bajo los escombros de estructuradas colapsadas, dijo la organización no gubernamental Comité Internacional de Rescate (IRC, por sus siglas en inglés) en un comunicado.
Las cifras oficiales dan una idea de la magnitud del desastre. Según datos presentados este martes por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, se tiene registro de 189 edificios totalmente colapsados en todo el país, de los cuales 158 estaban en La Guaira.
En total, Rodríguez dijo que se estima que hay 855 edificios dañados en el país, ya sea con daños graves, parciales o colapsos totales.
Esta cifra está lejos de los números presentados por instituciones como la NASA. La agencia espacial de Estados Unidos estimó que hasta 60.000 edificios podrían haber sido dañados o destruidos en Venezuela tras los terremotos, según un informe basado en radares satelitales publicado el fin de semana.
Las labores de búsqueda y rescate siguen activas en las zonas más afectadas, especialmente en Caracas y La Guaira, donde los equipos trabajan entre estructuras colapsadas desde hace casi una semana. El paso de los días complica las operaciones y reduce las posibilidades de encontrar sobrevivientes.
“Nos quedan los rescates más difíciles y más riesgosos”, reconoció desde La Guaira Exequiel Gallardo, miembro del Grupo USAR de Bomberos de Chile. El especialista describió un escenario en el que el tiempo se vuelve un factor crítico, mientras los equipos intentan acceder a zonas cada vez más inestables.
Aun así, en medio de ese panorama, siguen apareciendo historias de esperanza. En Caracas, un equipo de rescatistas de Jordania logró sacar con vida a un niño de entre los escombros seis días después del sismo. El menor fue encontrado con signos vitales estables y recibió atención inmediata antes de ser trasladado a un hospital.
unknown content item
-
Pero no para todos el destino es el mismo. En La Guaira, una madre recuperó el cuerpo de su hijo, uno de los más de 100 migrantes venezolanos deportados desde Estados Unidos que había sido alojado en el Hotel Santuario el mismo día que los sismos derrumbaron el edificio. Tras varios días de búsqueda, confirmó su muerte y pudo identificarlo en una morgue.
La ayuda internacional sigue llegando. Las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) —la principal liga de béisbol de Estados Unidos— y su asociación de jugadores anunciaron una donación de US$ 1 millón a la Cruz Roja para apoyar la recuperación.
En La Guaira, la organización Samaritan’s Purse instaló un hospital de campaña con quirófanos y unidades de cuidados intensivos para atender a los heridos. “Muchas personas necesitan atención médica con urgencia”, señalaron.
Además, la ONU prevé asistir a medio millón de personas en los refugios instalados tras los terremotos, según estimó este martes la directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA) para el país, Stephanie Hochstetter. La funcionaria explicó que ya han distribuido paquetes de alimentos de emergencia a unas 1.200 personas, aunque esperan que la cifra aumente en los próximos meses.
Con información de la agencia EFE y Reuters
For more CNN news and newsletters create an account at CNN.com