Gobierno de Trump insiste en que Cuba debe cambiar su liderazgo: así está conformado

2026-04-02 16:23:47 - MUNDO


Cuba parece estar al borde del colapso. Sin petróleo desde la caída de Nicolás Maduro en Venezuela en enero, sin el apoyo político de muchos de sus antiguos aliados y en medio de una perpetua crisis económica, el país comunista atraviesa la que es posiblemente la crisis más importante desde la revolución de 1959.

Y aunque la isla ha estado muchas veces en situaciones precarias, especialmente tras la caída de la Unión Soviética, su principal aliado y socio comercial, en 1991, esta vez la presión de Estados Unidos, su rival principal al menos desde la crisis de los misiles, ha llegado a niveles no antes vistos, y ocurre apenas dos meses después de que Washington derrocara al presidente de Venezuela y luego lanzara una campaña de bombardeo aéreo sobre Irán.

“Cuba caerá muy pronto. Están deseando llegar a un acuerdo”, dijo a comienzos de marzo el presidente de EE.UU., Donald Trump, a Dana Bash de CNN en una entrevista telefónica.

Apenas un día antes, Trump habló de una “toma de control amistosa” de Cuba y sugirió que la isla sería el objetivo de su atención después de Irán.

“Lo que está pasando con Cuba es increíble, y creemos que queremos arreglar… terminar esto primero, pero será solo una cuestión de tiempo”, dijo el mandatario estadounidense.

“Podríamos muy bien terminar con una toma de control amistosa de Cuba después de muchos, muchos años”, agregó.

Pero Cuba aún no cae, y el Gobierno mantiene el control sobre la isla. Este es un vistazo a la estructura de poder en la isla.

El más importante de los tripulantes del Granma —el yate en el que 82 revolucionarios al mando del fallecido Fidel Castro llegaron a las costas de Cuba en 1956— que aún sigue con vida y ocupa un lugar en la estructura de poder cubana es Raúl Castro, ex presidente y precisamente hermano de Fidel.

Raúl, de 94 años, fue el primer Ministro de Defensa de Cuba tras el triunfo de la Revolución en 1959 y ocupó el cargo hasta 2008, cuando Fidel dio un paso al costado y su hermano llegó a la presidencia. Diez años después, Raúl hizo lo mismo y dejó el puesto al actual presidente, Miguel Díaz-Canel, pero aún a pesar de dejar formalmente el poder y de su edad, sigue siendo una de las figuras políticas más importantes en Cuba y un símbolo —para bien y para mal— de la Revolución y del comunismo latinoamericano.

Ramiro Valdés, también tripulante del Granma y revolucionario histórico, es otro de los miembros de la Vieja Guardia que mantienen influencia en Cuba.

Valdés tiene 93 años y ocupó diversos cargos en el gobierno cubano, entre ellos ministro del Interior y de Informática y las Comunicaciones, y actualmente es viceprimer ministro de Cuba.

Díaz-Canel es el actual presidente, pero desde la salida de los Castro, el cargo no concentra el poder en Cuba de manera tan clara, y también existen otros políticos con influencia en el gobierno.

Aun así, la figura de Díaz-Canel ha quedado en el centro de esta crisis especialmente luego de que el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, dijera que Cuba necesita “nueva gente al mando”.

“Ni el presidente ni el cargo de ningún directivo en Cuba es objeto de negociación con Estados Unidos”, dijo en respuesta el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossio.

Antes de ser elegido por la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (ANPP) en 2018, Díaz-Canel, de 65 años, había sido ministro de Educación y primer vicepresidente.

Otra figura influyente es Manuel Marrero, designado primer ministro de Cuba en 2019, un año después del ascenso de Díaz-Canel. Hacía cuatro décadas que Cuba no tenía este cargo, y la resurrección de la cartera en manos de un coronel retirado pareció un intento de distribuir funciones.

Dentro del gabinete de Díaz-Canel, en los últimos años han cobrado fuerza también el canciller Bruno Rodríguez y el vicecanciller Carlos Fernández de Cossio, un poco más visibles en la última crisis con Estados Unidos.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), surgidas de la guerrilla que combatió en la Sierra Maestra contra el gobierno del dictador Fulgencio Batista entre 1956 y 1959, han desempeñado un papel trascendental en los asuntos políticos de Cuba.

Resulta difícil definir dónde termina el Estado cubano y empiezan las FAR, que entre 1959 y 2008 estuvieron lideradas precisamente por Raúl Castro.

Actualmente las FAR están comandadas por el ministro Álvaro López Miera, un militar de carrera de 82 años que participó en las campañas cubanas en Angola y Etiopía, dos de las operaciones militares en el extranjero más emblemáticas de Cuba, en plena Guerra Fría.

Además de López Miera, la otra figura influyente del mundo militar cubano es Ania Lastres Morera, presidenta ejecutiva del Grupo Administración Empresarial de las FAR S.A. (GAESA) desde 2022.

GAESA controla importantes sectores de la economía cubana, incluyendo buena parte del turismo —principal fuente de divisas extranjeras— a través de su filial hotelera Gaviota.

El Tesoro de EE.UU. sancionó a GAESA en 2020 por presuntamente haber sido utilizada para evadir otras sanciones de Washington contra La Habana.

Lastres Morera tiene 64 años, es licenciada en Planificación de la Economía y realizó toda su carrera en las FAR.

En las nuevas generaciones políticas de Cuba, destaca, por su linaje e influencia, la figura de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl.

Apodado “el Cangrejo”, Rodríguez Castro cobró notoriedad a finales de febrero cuando el portal estadounidense Axios reportó que mantenía contactos secretos con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, en medio de las tensiones entre EE.UU. y Cuba.

El Gobierno de Cuba calificó el reporte de “especulación”, aunque sin negarlo, mientras que Washington no se ha pronunciado. CNN contactó al Departamento de Estado para consultar sobre estos contactos, pero no ha recibido respuesta.

Más allá de este reporte y del parentesco con el “Cangrejo”, poco se sabe a ciencia cierta del nieto de Raúl Castro.

Pero no es el único miembro de la familia Castro en tener influencia: Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro; Oscar Pérez Oliva Fraga, sobrino-nieto de Raúl y Fidel; y Mariela Castro Espín, hija de Raúl y diputada también, emergen como figuras de recambio en el gobierno cubano.

Ingeniero y doctor en Ciencias Políticas, Alejandro Castro Espín tiene 60 años y se ha mostrado siempre cerca de su padre, Raúl, y de su tío Fidel. Castro Espín fue asociado en 2014, durante el acercamiento con Cuba buscado por el expresidente estadounidense Barack Obama, con negociaciones entre Cuba y EE.UU. para el intercambio de espías.

Por otro lado, su hermana Mariela Castro Espín tiene 63 años, es licenciada en Educación y diputada en la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba.

Mientras que Oscar Pérez-Oliva Fraga, de 55 años, es viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, y también fue diputado en la ANPP.

A mediados de marzo, Pérez-Oliva Fraga cobró mayor notoriedad cuando anunció a mediados de marzo una serie de reformas económicas para intentar atraer inversiones de cubanos residentes fuera de la isla.

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Fuente: cnn.com