Central e Independiente, en guerra: torpezas de un lado y del otro, en un fútbol argentino ventajero y sospechado

2026-05-08 14:41:46 - ARGENTINA


Rosario Central e Independiente dirimirán el próximo domingo, desde las 15, en Arroyito, el pase a los cuartos de final del torneo Apertura. Lo que se vislumbra un gran duelo entre dos equipos con propuestas de buen fútbol quedó entreverado en una insólita escalada de tensiones que derivó en torpezas de un lado y del otro, en un fútbol argentino cada vez más ventajero y envuelto en sospechas.

Todo comenzó este jueves, con una extraña aparición mediática del presidente de Independiente, Néstor Grindetti, que en una entrevista con Radio La Red dejó declaraciones sugestivas en las que puso en un cono de sombras las designaciones arbitrales: “No sé si cayó mal la designación, pero estamos atentos al arbitraje. No queremos que ninguna cuestión más allá del partido determine el resultado. No nos gusta hablar con Beligoy o AFA para pedir que no nos dirija algún árbitro. Pero estamos atentos. Somos respetuosos de las decisiones de AFA. Tenemos todo para ganar, si juegan mejor que nosotros perfecto, pero no queremos que cuestiones ajenas a lo futbolístico nos impidan un campeonato”.

El titular del Rojo redobló la apuesta minutos más tardes con un mensaje similar a través de su cuenta oficial de X: “El cuerpo técnico y el plantel vienen trabajando muy bien y estamos ilusionados con pelear este campeonato hasta el final. Sabemos que vamos a enfrentar a un rival muy duro, en una cancha complicada. Ojalá el domingo podamos hablar de fútbol y no de decisiones polémicas”, escribió Grindetti.

Como si no hubiera alcanzado con ello, Cristian Ritondo, que no tiene cargo en Independiente pero sí bastante poder (fue responsable del armado político de esta gestión), aprovechó una nota que le hicieron en Radio Rivadavia para hacer hincapié en la misma cuestión: “Esperemos que el domingo el arbitraje no sea un problema”, expresó, y también llamó la atención. No es alguien que suela hablar públicamente de Independiente.

En Independiente había una sensación luego de las designaciones arbitrales, amplificada -fiel a lo que ocurre en esta época- por lo que se dice en las redes sociales: que salió perjudicado. Apuntan a dos protagonistas. El árbitro será Yael Falcón Pérez, apuntado en Avellaneda luego de un polémico penal que cobró en favor de Racing en el clásico de abril de 2023. Y el responsable del VAR será Lucas Novelli, cuestionado por varios fallos que en Avellaneda creen que los perjudicaron. El más fresco, el penal que hizo revisar en el último partido ante Boca, en la Bombonera.

Este raid mediático oportunista hizo mucho ruido. Sobre todo en Rosario.

Desde Central eligieron no responder con palabras, pero sí lo hicieron con hechos. El club canalla decidió no acreditar a los medios partidarios de Independiente para el partido del domingo. Esta decisión, confirmada por altas fuentes del club rosarino a LA NACION, se debe a que, dicen desde Rosario, no puede garantizar la seguridad de los periodistas vinculados con el Rojo. “No queremos que haya ningún problema y menos que después nos suspendan la cancha”, refuerzan desde Arroyito.

Esta decisión -una clara represalia- sienta un precedente peligrosísimo. Sobre todo en tiempos en los que el llamado periodismo partidario constituye la mayor parte de la cobertura periodística de los partidos de fútbol.

Por un lado, que un club admita que no puede garantizar la seguridad de periodistas en su estadio es preocupante. ¿Podrán garantizar la seguridad de los dirigentes visitantes?

Por el otro, los dirigentes deben ser responsables en sus declaraciones públicas. El termómetro de las redes sociales y las demandas de los hinchas -muchas veces empapadas de excesos- no pueden nublar a las personas que cumplen con responsabilidades que están más allá de las pasiones.

En ambos casos, son muestras de un fútbol argentino contaminado por las torpezas, el ventajismo y las sospechas.

Fuente: google.com