Una propuesta poco habitual sorprendió en la provincia de Chubut, donde un productor comenzó a comercializar carne de burro en una carnicería de Trelew. La iniciativa, que rápidamente se viralizó, no solo generó polémica sino también un inesperado éxito comercial.
Según explicó el productor Julio Cittadini en declaraciones televisivas, los cortes fueron ofrecidos a un precio de $7.500 el kilo y se vendieron completamente en pocas horas.

“Pensábamos que iba a llevar una semana venderlos, pero en un solo día se agotó todo”, aseguró.
Una alternativa que despierta interés
El impulsor del proyecto destacó que la carne de burro presenta características similares a la carne vacuna, tanto en textura como en sabor. Además, sostuvo que se trata de un producto con buen valor nutricional, lo que podría convertirlo en una alternativa dentro del mercado cárnico.

Este tipo de consumo no es nuevo a nivel mundial. En países de Europa y Asia, la carne de burro forma parte de la gastronomía tradicional, aunque en Argentina su comercialización no es habitual y genera controversia cultural.
Proyecto en evaluación
Actualmente, la iniciativa se encuentra en una etapa piloto, a la espera de autorizaciones sanitarias y regulatorias para su expansión. En este sentido, especialistas remarcan que cualquier tipo de comercialización de carnes no tradicionales debe cumplir con estrictas normas de control bromatológico.
Mientras tanto, el caso abrió un debate en redes sociales y en la opinión pública sobre los hábitos de consumo, la diversificación alimentaria y los límites culturales en torno a la alimentación.