Proyecto energético amenazaba el Observatorio Paranal en Chile: científicos logran frenarlo

2026-04-26 13:55:46 - MUNDO


✨︎ Resumen (TL;DR):

AES Andes retiró su proyecto de energía de 3,000 hectáreas planeado a solo 10 kilómetros del Observatorio Paranal.

Chile alberga el 40 por ciento de la infraestructura astronómica mundial, pero sus leyes de protección carecen de rigor actual.

La contaminación lumínica, el polvo y las vibraciones habrían causado daños irreversibles en los telescopios más avanzados del mundo.

La comunidad astronómica internacional logró que la empresa AES Andes retirara formalmente su megaproyecto de energía verde INNA, planeado en el desierto de Atacama, Chile. La obra, ubicada en una de las regiones más secas del planeta, amenazaba con destruir los cielos oscuros necesarios para el Observatorio Paranal.

El proyecto, presentado para evaluación ambiental a finales de 2024, contemplaba cubrir más de 3,000 hectáreas con paneles solares, turbinas eólicas e instalaciones para producir hidrógeno verde y amoníaco. El conflicto estalló porque el desarrollo industrial se ubicaría a escasos 10 kilómetros de las instalaciones del Observatorio Europeo del Sur (ESO).

Los expertos advirtieron de inmediato que la contaminación lumínica, el polvo, las microvibraciones y la turbulencia atmosférica arruinarían las operaciones del Very Large Telescope, el Extremely Large Telescope (actualmente en construcción) y el futuro Cherenkov Telescope Array Observatory.

Una carta abierta firmada por 30 científicos de primer nivel encendió las alertas internacionales. El grupo, que incluyó a Reinhard Genzel, ganador del Premio Nobel de Física en 2020 por su investigación sobre agujeros negros, catalogó la iniciativa como una amenaza directa para la capacidad de la humanidad de investigar el cosmos.

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Presionada por el rechazo científico, AES Andes anunció el 23 de enero que abandonaba el complejo para enfocarse en otros desarrollos de energía renovable y almacenamiento. Aunque la filial estadounidense sostuvo que el diseño era totalmente compatible con la región, nunca respondió a los reclamos técnicos de los astrónomos.

Un reporte reciente de la agencia AP destacó que Chile concentra cerca del 40 por ciento de la infraestructura astronómica de todo el mundo. A pesar de esta ventaja geográfica, las leyes nacionales para preservar la oscuridad del cielo siguen siendo laxas y desactualizadas.

El astrónomo chileno Eduardo Unda-Sanzana citó un precedente histórico: el observatorio solar del Instituto Smithsoniano que tuvo que cerrar definitivamente en 1955 por la contaminación generada por la expansión minera.

“Hemos tenido 70 años para aprender de la historia y evitar repetir esos mismos errores”, declaró Unda-Sanzana a la AP.

Por su parte, el director general de ESO, Xavier Barcons, celebró el retiro del proyecto en febrero por parte del Servicio de Evaluación Ambiental de Chile, pero dejó claro que el peligro sistémico persiste.

“El proyecto supondría una gran amenaza para los cielos más oscuros y despejados de la Tierra y para el rendimiento de las instalaciones astronómicas más avanzadas del mundo”, afirmó Barcons.

La International Dark-Sky Association calificó este resultado como un modelo para defender reservas ecológicas. Sin embargo, la comunidad científica coincide en que, sin reformas legales drásticas por parte del gobierno chileno, nuevos proyectos industriales volverán a poner en jaque la exploración espacial desde la Tierra.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5