9 de abril | “A Colombia le hace falta escuchar la diferencia, el dolor, la indignación, la miseria”: María Valencia Gaitán

2026-04-09 08:25:54 - MUNDO


Cada 9 de abril en Colombia se conmemora el Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas, una fecha para recordar aquellas personas que han sufrido en carne propia el conflicto armado y la violencia en Colombia.

No es para menos la selección de este día en el calendario para hablar de memoria y promover la escucha a las personas que han perdido a un familiar o a un ser amado por culpa de masacres, desapariciones y actos lamentables que han hecho parte de esta nación, pues fue justo una tragedia del 9 de abril de 1948 que quedó enmarcada en la historia de Colombia.

El asesinato del líder Jorge Eliécer Gaitán desató el conocido Bogotazo, un hecho que, ante la muerte del caudillo, provocó que las personas salieran a saquear comercios e incendiar edificios emblemáticos, dejando parte de la capital colombiana en ruinas. En esa serie de sucesos, una multitud linchó a Juan Roa Sierra, señalado de asesinar al político.

Se estima que ese día sólo en la capital murieron entre 500 y 3.000 personas. También fue el inicio de una etapa del recrudecimiento de la violencia y la guerra bipartidista en Colombia, un período que se extendió varios años y en donde proliferaron guerrillas y grupos paramilitares en el territorio nacional.

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Una de las personas que años después sintió las consecuencias de aquel fatídico día fue María Valencia Gaitán, nieta del caudillo, que sólo pudo crecer con lo que le narraban de su abuelo, ya que la violencia le había arrebatado el derecho a conocerlo.

EL COLOMBIANO habló con María, quien desde el año 2022 está a la cabeza del Centro Nacional de Memoria Histórica, una entidad que tiene como misión recuperar y conservar el material documental, testimonios y memorias plurales relacionados con el conflicto armado interno del país.

En una conversación con la directora del CNMH este medio le preguntó sobre cómo ve la actualidad nacional en cuanto a la memoria y la verdad, esto teniendo en cuenta que ya se van a completar 10 años desde que se firmó el acuerdo de paz con las Farc, una de las guerrillas más antiguas en la región.

Para María, Colombia “se ha negado oficialmente a que el pueblo entienda, a que el país entienda, a que la historia oficial dé fe de lo que ha sucedido en este país durante más de siete décadas de conflicto armado”.

“La responsabilidad del Estado es darle forma a este conflicto, hay que hablar de él y no para condenarlo, aunque hay que hacerlo, sino para transformarlo y tener un país donde la restauración moral y democrática de la República sea una realidad”, detalló la funcionaria.

La nieta de aquel hombre que, según dice la historia, pudo llegar a ser presidente de Colombia en la década del 50, analizó el presente, subrayó que “a este país le hace falta escuchar”.

“Y escuchar no solamente la diferencia, sino escuchar el dolor, escuchar la indignación, escuchar la miseria, escuchar la desigualdad, porque la desigualdad es quizás uno de los combustibles más atroces que ha sostenido este conflicto”, aludió Valencia Gaitán.

¿Cuál cree que es el mayor obstáculo a la hora de escuchar a las víctimas?, fue una de las preguntas que surgió en medio de la conversación con María.

La directora del CNMH fue clara en su respuesta. “¿Por qué no escuchamos al otro? Porque creemos siempre que hay una sola manera de ver la vida”, expresó.

Para fortalecer su conclusión, María compartió la anécdota de una de las tantas situaciones que ha vivido en su recorrido en el país como representante máxima de una entidad que conserva las memorias de un conflicto que ha desangrado a Colombia.

“Una mujer estaba preparando el escenario para hablar, actuar, llorar, gritar el dolor que ha vivido. Y entre en el momento de su preparación ella cantaba a pulmón abierto que la vida no es ni blanca ni negra, sino de todos los colores”, contó María sobre un evento realizado en el departamento de Santander.

“A mi mano derecha se sentó una señora y me dijo, “Directora, María, a esa mujer, los paramilitares le asesinaron su marido. A su hija la violaron y a su yerno lo desaparecieron””, siguió compartiendo.

“Eso es lo que nosotros necesitamos, cantar que la vida es de todos los colores para poder escuchar al territorio, que ha vivido dolores profundos, que ha luchado en una resistencia titánica por sanar, por pensar en un después, pero un después en paz, justo, digno y sobre todo equitativo”, resaltó María como un aprendizaje de esta anécdota.

Respecto a la memoria y al conflicto armado, una discusión que aún mantiene María Valencia Gaitán y su familia es acerca de lo ocurrido entre Gobierno Nacional hacia el Clan del Golfo, quien a través de la Resolución 294 de 2025, firmada por el ministro del Interior, Armando Benedetti, los reconoció como Grupo Armado Organizado (GAO).

En ese mismo documento, el Gobierno aceptó la autodenominación de esta agrupación como Ejército Gaitanista de Colombia, algo que despertó la furia de la familia de Jorge Eliécer Gaitán, quien inicialmente publicó un comunicado.

“La familia Gaitán rechaza con firmeza y profundo dolor la autodenominación utilizada por el Clan del Golfo”, reiteró en septiembre del año pasado, pidiendo que se “defienda la memoria de quienes lucharon por un país mejor y no permitir que se pervierta su legado”.

Esta acción provocó inclusive que Gloria Amparo de las Mercedes Gaitán Jaramillo, única hija del líder político, hiciera una huelga de hambre buscando la protección del legado de su padre.

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María le comentó a este medio que la lucha por la memoria de Jorge Eliécer Gaitán continúa, siendo este un objetivo de su abuela, su madre y ella.

“Estando de directora del Centro Nacional de Memoria Histórica y recorriendo el territorio en permanencia, el legado de Gaitán sigue muy presente y sigue realmente muy presente a lo largo y ancho del país”, dijo la nieta del líder político.

“Sigue vivo en cada exigencia de igualdad, en cada denuncia contra la corrupción, en cada voz que reclama dignidad para el pueblo, en cada lucha por una Colombia más justa”, agregó María.

En la conversación, este medio le preguntó sobre un episodio en donde Gloria Amparo, madre de María e hija del político liberal, denunció que el presidente le quedó mal en una reunión que estaba pactada para las 10 de la mañana del lunes, 29 de septiembre.

“El presidente me nombró como parte de la delegación para conversar con esta gente para que comenzáramos hablando del nombre, para que habláramos de gaitanismo, para que ellos (Clan del Golfo) escucharan qué es el gaitanismo, para que entendieran por qué estaban utilizando un nombre que lo que estaba era ultrajando un legado que no les corresponde”, confesó María.

“Finalmente me di cuenta de que el responsable o el jefe de la delegación no tenía ningún interés en esa discusión porque este Clan del Golfo había determinado en algún momento que yo no era legítima para hablar de gaitanismo”, contó en medio de risas.

María Valencia Gaitán liderará este jueves, 9 de abril, un acto de memoria en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán. Allí, según nos detalló la directora del CNMH, varios líderes y grupos de diferentes partes del país “participarán en un evento para compartir experiencias y rendir homenaje a quienes han sostenido la vida, la verdad y la justicia en medio de este largo y violento conflicto”.

Este se llevará a cabo a partir de las 5:00 p. m. y se espera mostrar la reanudación de las obras del Museo de la Memoria de Colombia, el cual se espera que a partir del próximo año “empiece a transformar y hacer mucho más claro lo que nos ha sucedido para así poder empezar a pensar en un después en paz”.

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