Irán no se rendirá ante amenazas de Estados Unidos, afirma su embajador en México

2026-04-07 21:44:47 - MUNDO


El embajador de la República Islámica de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, aseguró que su país no cederá ante las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en medio de las tensiones para alcanzar un acuerdo.

En una declaratoria, el diplomático sostuvo que las advertencias de “devolver a Irán a la Edad de Piedra” trascienden la retórica política y reflejan, dijo, una visión del mundo basada en la imposición. Incluso, calificó al mandatario estadounidense como uno de los líderes más “aterradores” por considerar que aquello que no está bajo su dominio debe ser destruido.

Pasandideh afirmó que este tipo de posturas constituyen, en esencia, “un proyecto de crimen de guerra” y criticó el silencio de la comunidad internacional, al compararlo con la falta de reacción ante la situación del pueblo palestino en Gaza.

El embajador señaló que la estrategia de Estados Unidos e Israel frente a Irán se ha planteado en tres niveles: el objetivo máximo de dominar al país; uno intermedio de fragmentarlo; y un objetivo mínimo de debilitarlo mediante la destrucción de su infraestructura.

No obstante, indicó que, ante la resistencia militar y social iraní, los dos primeros objetivos no se han concretado, lo que habría derivado, según su lectura, en una lógica de “destrucción pura”, encaminada a hacer inhabitable el país.

Irán no regresará a la Edad de Piedra”, subrayó el diplomático, al destacar que la historia del país demuestra su capacidad para superar crisis. Añadió que su permanencia no depende únicamente de su fuerza militar, sino de su “profunda capacidad civilizatoria” y su conciencia nacional.

Asimismo, acusó a Estados Unidos y al gobierno israelí de ataques contra infraestructura civil, incluidos hospitales, universidades, instalaciones energéticas y centros de investigación, además de la muerte de civiles, entre ellos menores de edad.

Finalmente, hizo un llamado a la comunidad internacional a frenar lo que calificó como una “escalada de barbarie”, al advertir que sus efectos podrían impactar a nivel global.

“El mundo y la historia juzgarán el silencio de los países frente a estos crímenes, especialmente el silencio de los países occidentales que afirman defender la democracia y los derechos humanos.”, concluyó.