“Se siente increíble volver”: Agostina Páez llegó a Buenos Aires después de dos meses detenida en Brasil por racismo

2026-04-01 22:58:46 - MUNDO


La abogada santiagueña Agostina Páez llegó a la Argentina, tras un vuelo desde Río de Janeiro que aterrizó en el aeroparque Jorge Newbery a las 19.10. “Viví mi regreso con mucha ansiedad, pero se siente increíble volver. No veía la hora de llegar. Ahora estoy tranquila, ya que estamos aquí en Buenos Aires”, expresó la joven en sus primeras palabras al regresar al país tras dos meses y medio detenida en Brasil acusada por injuria racial.

Viajó acompañada por la abogada brasileña Carla Junqueira, el abogado argentino Sebastián Robles y por su padre, Mariano Páez. “Me arrepiento de haber reaccionado mal. A pesar del contexto y de todo, me arrepiento de haber reaccionado de esa manera”, agregó la influencer.

El ambiente era muy calmo poco antes en el sector de arribos internacionales del Aeroparque. Aparte de los periodistas convocados por la joven de 29 años, no había casi pasajeros. Al llegar, algunos se sorprendieron por el dispositivo.

Quiero llegar a mi provincia, Santiago del Estero, reunirme con mi familia, con mis amigas, y nada más”, expresó Páez durante el intercambio con la prensa.

Su odisea comenzó el 14 de enero, a la salida de un bar en Ipanema. La joven fue grabada mientras realizaba gestos racistas que imitaban los movimientos de un mono, dirigidos a empleados del establecimiento. El incidente escaló rápidamente a una causa penal bajo las estrictas leyes de injuria racial en Brasil.

El altercado dio origen a la causa que, originalmente, contemplaba una pena potencial de hasta 15 años de prisión. Luego, durante una audiencia, las partes e incluso la Fiscalía redujeron la cantidad de delitos de los que se la acusaba, lo que desplomó la pena posible a 2 años, reemplazable por servicios comunitarios y el pago de una reparación económica a las víctimas. El trámite podría continuar con Páez en la Argentina.

Pero mientras se esperaba que el juez de la causa –Guilherme Schilling Pollo Duarte, de la 37ª Vara Criminal de la Capital–, firmara el acta de liberación, todo se demoró. Finalmente, la joven el lunes último obtuvo un habeas corpus en la octava Cámara de Río de Janeiro. Allí, el camarista Luciano Barreto Silva concedió el recurso y cuestionó la actuación del magistrado de primera instancia, en lo que representó un fuerte espaldarazo a la estrategia de la defensa de Páez.

Esta decisión no solo permitió retirar la tobillera electrónica y recuperar su pasaporte, sino que también la autorizó expresamente a regresar a la Argentina.

Respecto de estas contramarchas, Páez dijo que no sabía realmente qué había pasado: “Hay algunas cositas que después, con el habeas corpus, se resuelven. Cosas del juez y de la fiscalía que pedían que no tenían mucho sentido, pero que luego se resuelven”, minimizó.

Al ser consultada sobre cómo los medios brasileños llevaron el caso, sostuvo: “Fueron muy duros. Nunca contaron el contexto, nunca contaron la parte de mi historia. Y bueno, soy la enemiga pública”.

Para que se hiciera efectivo el levantamiento de las medidas cautelares que posibilitó su regreso al país, se le exigió el pago de cerca de 20.000 dólares y la declaración de un domicilio actualizado en la Argentina.

Páez destacó que pidió disculpas a todas las personas involucradas, pero solo una se las aceptó durante la audiencia judicial: “Yo les he pedido perdón a todos. A pesar de que los que estaban adentro del bar hicieron un montón de denuncias falsas, igual les he pedido perdón. Y una de las personas que aceptó mis disculpas es quien después dijo: ‘Está pagando esa fianza, va a quedar impune’”.

Con todas las emociones acumuladas de los últimos dos meses y medio, temblando, la santiagueña se emocionó y dejó escapar algunas lágrimas de alivio, pero también de todo el sufrimiento pasado: “Imagínense que tenía una condena de 15 años. Tenía temor. Y no solo era el temor de ir a la cárcel, sino el temor de salir a la calle”.

Según su punto de vista, la condena fue “100% social”. Al ser preguntada si iba a demandar al gobierno brasileño por el uso de su imagen en un spot de campaña, respondió que no lo sabía.

De hecho, en el fallo de cámara, Barreto Silva emitió duras críticas a la rigidez de la 37ª Vara por mantener las medidas cautelares vigentes a pesar del estado avanzado de la causa. El magistrado cuestionó la necesidad de prolongar el monitoreo electrónico, lo que fue interpretado como una validación de los reclamos de la defensa y además obligó al juez Duarte a ejecutar la liberación, supeditada al pago de la fianza y a la declaración de un domicilio legal, donde Páez aguardará la sentencia del proceso que enfrenta por injuria racial.

Mariano Páez consideró que las idas y vueltas de la justicia brasileña fueron incomprensibles. “Realmente es inentendible porque había una resolución. A las dos horas la cambian, dan marcha atrás. Eso nos asusta, nos ponemos muy nerviosos y decimos que algo raro está pasando. También, en menos de dos horas, vuelve todo para atrás. Empiezan a trabajar los abogados, Carla Junqueira y Sebastián Robles, y otro grupo de abogados que también se sumó”, explicó.

Es un caso desafiante, yo temía a la Justicia de Río de Janeiro. Percibí que, al menos en primera instancia, estaba respondiendo a un clamor social, estaba respondiendo a la opinión pública. Este caso se viralizó mucho en Brasil. Entonces, me preocupaba la aplicación estricta de la ley y que no hubiera ningún tipo de influencia de la opinión pública. Eso me preocupó mucho”, explicó Junqueira a LA NACION.

Y añadió: “Creo que el caso se viralizó también porque Agostina era argentina, no porque exista en Brasil ningún tipo de animosidad contra los argentinos, lo que sí existe es una proximidad muy grande entre los dos países, entre las dos sociedades. El portugués y el español son lenguas que ambas sociedades entienden, y las redes sociales hacen que una sociedad analice lo que ocurre en la otra. Entonces, se creó esa dicotomía que también viene del fútbol.

Sobre el monto que tendría que pagar Páez al final del juicio, el abogado Robles explicó que aún no se sabe. Todavía no se dictó la sentencia final, que es la que va a determinarlo. Se podría cambiar la pena por una multa y también se puede dar o no un resarcimiento económico”, detalló el letrado.

La joven influencer se quedará en Buenos Aires hasta este jueves, cuando tomará otro vuelo de regreso a su casa en Santiago del Estero. “Me he sentido muy desamparada. He estado muy triste. La he pasado mal. Han sido meses muy duros para mí y todavía no puedo creer que estoy aquí. No estaba tranquila en ningún momento porque, hasta el último minuto, no sabía si algo iba a pasar, si algo iba a provocar que todo volviera atrás y no iba a poder volver a la Argentina”, concluyó.

Fuente: google.com