Agostina Páez ya prepara su regreso al país: así será su viaje desde Brasil, donde estuvo detenida por racismo

2026-03-31 21:33:46 - MUNDO


BRASILIA.– El sonido seco del precinto rompiéndose fue el inicio de su tan trabajoso retorno a casa. Tras un camino marcado por obstáculos judiciales y una vigilia que pareció eterna, la Policía Penal de Río de Janeiro retiró este martes la tobillera electrónica a la abogada argentina Agostina Páez. La joven santiagueña, de 29 años, procesada por injuria racial en Brasil, prepara ahora su inminente regreso a la Argentina tras haber cargado con el dispositivo desde el pasado 21 de enero.

La medida se concretó luego de que su defensa depositara a primera hora de esta mañana la caución de 97.260 reales, el equivalente a 60 salarios mínimos y cerca de 18.800 dólares al cambio actual.

El pago de la fianza permitió que, finalmente, el juez Guilherme Schilling Pollo Duarte, de la 37ª Vara Criminal de la Capital, firmara este martes la orden para la retirada del dispositivo. En su decisión, a la que tuvo acceso LA NACION, el magistrado ordenó además que se “expida un oficio a la Policía Federal, comunicando la liberación de la rea para el retorno a su país de origen”.

El trámite de retiro, cargado de una tensión contenida, se realizó en una unidad de la Secretaría de Administración Penitenciaria (SEAP).

Un video al que tuvo acceso LA NACION muestra el instante preciso en el que un agente desactivó el rastreador que Páez llevaba en su pierna izquierda. En las imágenes se observa a la abogada santiagueña vestida con una calza de jean de piernas amplias –una elección de vestuario que durante semanas sirvió para ocultar el dispositivo–, zapatillas blancas y un saco amarillo. Para Páez, ese “clic” metálico no fue solo un paso burocrático, sino el despojo de una de las últimas ataduras física que la mantenían retenida en Río de Janeiro.

La resolución de este martes llegó después de un proceso desgastante que tuvo un punto de inflexión el lunes, en la octava cámara de Río de Janeiro. Allí, el camarista Luciano Barreto Silva concedió un habeas corpus que resultó ser un fuerte espaldarazo a la estrategia de la defensa de Páez, liderada por la abogada brasileña Carla Junqueira.

En su fallo, Barreto Silva emitió duras críticas a la rigidez de la 37ª Vara por mantener las medidas cautelares vigentes a pesar del estado avanzado de la causa. El magistrado cuestionó la necesidad de prolongar el monitoreo electrónico, lo que fue interpretado como un revés jurídico para el tribunal inferior y una validación de los reclamos de la defensa. Esta decisión de instancia superior fue la que obligó al juez Duarte a ejecutar hoy la liberación, supeditada al pago de la fianza y la declaración de un domicilio legal, donde Páez aguardará la sentencia del proceso que enfrenta por injuria racial.

El altercado que originó la causa ocurrió el pasado 14 de enero, a la salida de un bar en el barrio de Ipanema. En aquel momento, la joven fue grabada mientras realizaba gestos racistas que imitaban los movimientos de un mono, dirigidos a los empleados del establecimiento. Lo que comenzó como un incidente de veraneo escaló rápidamente a una causa penal bajo las estrictas leyes de injuria racial en Brasil.

Según un acuerdo alcanzado por las partes en el proceso el martes pasado, la pena a Páez se apresta a ser reemplazable por el pago de una reparación económica a las víctimas y la realización de tareas comunitarias en la Argentina, decisión que aún debe ser ratificada formalmente por el juez Duarte.

A pesar del alivio por el retiro del rastreador, el cansancio acumulado tras semanas de indefinición se hace sentir. “Tanto Agostina como su padre están ansiosos, con muchas ganas de volver a casa”, explicó a LA NACION Sebastián Robles, el abogado de la familia que la acompañó durante todo el proceso.

Con el oficio para la Policía Federal ya ordenado por el juez, el último escollo es que el juzgado penal 37 efectivamente avise a las autoridades migratorias para que validen su salida. En el mismo escrito, el juez dispuso que se proceda a la “devolución del documento (pasaporte)” y se expida un “permiso de autorización de viaje al país de origen de la acusada”.

El entorno de Páez aguarda que este trámite se refleje en el expediente para que Agostina pueda transponer los controles del aeropuerto internacional Galeão, de Río de Janeiro, sin sobresaltos.

Si la logística aérea lo permite, el regreso se concretaría este miércoles. La influencer viajará acompañada por su padre, Mariano, y por el propio Robles. El plan contempla un primer vuelo a Buenos Aires, para luego continuar hacia Santiago del Estero, donde la joven buscará retomar su vida cotidiana y comenzar a dejar atrás una de las experiencias más traumáticas de su vida.