El #MeToo enciende alarmas en los medios de Colombia

2026-03-23 02:24:46 - MUNDO


Hace nueve años, la etiqueta #MeToo (“Yo también”) inundó las redes sociales de Estados Unidos. Una investigación de dos periodistas en el New York Times dejó al descubierto décadas de acoso sexual por parte de uno de los productores más poderosos de Hollywood, Harvey Weinstein.

A partir de ese momento, octubre de 2017, se desató una catarata de denuncias de miles de mujeres víctimas que hasta ese momento habían guardado silencio y publicaban su caso diciendo #YoTambién. La etiqueta se convirtió en tendencia en 85 países.

Ese primer grito se convirtió en una exigencia colectiva de justicia y logró derribar estructuras de impunidad arraigadas en las altas esferas del poder.

Esa misma etiqueta, #MeToo, comenzó a ser usada ayer por parte de algunas periodistas colombianas en sus cuentas de X luego de que en las últimas 48 horas varias mujeres han decidido denunciar el acoso sexual del que habrían sido víctimas en distintos medios de comunicación del país.

El detonante se dio el viernes 20 de marzo en la tarde cuando Caracol Televisión emitió un comunicado en el que hizo públicas “unas denuncias” presentadas contra “dos periodistas y presentadores” del canal por “presunto acoso sexual”. La compañía aclara que mantendrá la confidencialidad del caso, garantizando el debido proceso y “el respeto a las familias de las partes involucradas”.

Hasta el momento, no se han conocido en público los nombres de los denunciados, pero se habla de dos presentadores, uno de noticias y otro del equipo de deportes, que al parecer han sido retirados de manera temporal de sus puestos de trabajo.

Tras el pronunciamiento, se desató una ola de reacciones entre periodistas que han trabajado en el canal, quienes aseguran que este tipo de situaciones no serían recientes.

La periodista Juanita Gómez, reconocida presentadora, escribió: “El consejo que le daría a la Juanita de 2015 en este cubrimiento internacional, es que ciertas conductas de algunas ‘vacas sagradas’ no están bien”. Al parecer se refería al cubrimiento de la Copa América de ese año en la cual estuvo con uno de los presuntos acosadores.

La periodista dio a entender que se trataba de un comportamiento generalizado por parte de los denunciados. “También le diría que lo hable con sus compañeras, ojalá con muchas porque en ellas hay historias mucho peores y seguramente entre todas encontrarían la forma de denunciar al acosador y entonces no sería la palabra de ‘la niña’ vs la del señor periodista/presentador”.

Gómez añadió que le diría que “a pesar de que el periodista/presentador después fue grosero y trató de hacerla sentir mal muchas veces, no pudo frenar su carrera. Y ahora 11 años después hubo otras que sí pudieron hacer la denuncia en el momento indicado, logrando lo que parece ser una sensación de justicia divina. Así hoy tenga que escribir este mensaje refiriéndome a ese episodio y a ese señor como “periodista/presentador” y no con su nombre”.

Las reacciones han puesto el foco en una posible cultura de silencio en los medios de comunicación y en las tensiones entre el ejercicio periodístico y las dinámicas de poder en las redacciones. Por eso, el único mencionado no es el Canal Caracol.

El director de RTVC, Hollman Morris, está precisamente respondiendo ante la justicia por la denuncia por presunto acoso sexual interpuesta por Lina Castillo. De hecho, ayer mismo 40 periodistas y abogadas publicaron un comunicado en el que manifiestan que ha habido presiones contra mujeres que lo denuncian por acoso.

El director de Noticias Caracol, Juan Roberto Vargas, divulgó ayer un editorial en su programa de Blu Radio y en él calificó la situación como un “hecho doloroso” y “triste”, pero subrayó que se tomarán medidas contundentes. “Tomaremos las decisiones que haya que tomar”, afirmó, al reiterar el compromiso del medio con la transparencia, el rigor y la dignidad.

“Nos han enseñado que lo más importante es la transparencia, el rigor y la dignidad y por eso mismo hemos decidido todos aquí al unísono, directivos y demás empleados tomar este caso para cortarlo de raíz, para tomar decisiones con todo el rigor y con toda la severidad”, expresó el director.

En medio de las denuncias, televidentes también reportaron cambios inusuales en la emisión de las 7:00 p. m. de Noticias Caracol, como ajustes en la estructura del informativo y la ausencia de uno de sus presentadores habituales, sin explicación oficial por parte del canal.

El caso ya trascendió el ámbito mediático. Desde el Gobierno, concretamente desde el Ministerio del Trabajo, se anunció una inspección en el marco de las normas laborales vigentes, mientras crece el debate sobre la responsabilidad de los medios en garantizar entornos seguros y la necesidad de que estos procesos avancen con transparencia.

Según un testimonio recogido por Infobae, una profesional afirmó haber vivido situaciones de acoso sexual con un periodista de deportes en Caracol Televisión:

“Pasar por su oficina era un calvario absoluto, porque nos encerraba en su oficina... Yo solo oraba cuando tenía que pasar por ahí, porque en qué momento salía este hombre y nos cogía a la fuerza para encerrarnos en su oficina a hacernos propuestas indecentes y a acercarse demasiado. O encontrármelo en el ascensor. Juro que era pánico, de terror”, dijo la mujer.

“Yo vi cómo acosaba a más niñas, nadie me lo contó, mis ojos lo vieron. sus abrazos con doble intención con muchas mujeres”, contó la profesional.

No es la única mujer que señaló a este periodista. Otra profesional contó que entró al área digital del canal, y que una amiga del área de noticias le habló de Deportes: “Pilas que este es un acosador horrible, superintimidante. Entonces nunca vayamos a estar solas con el man, siempre juntas”, habría dicho.

Más de una vez se lo habrían encontrado en los pasillos: “Extra querido (...) de esos que te da el beso no cachete a cachete, sino como boca cachete, como beso mojado”. Los episodios habrían empezado a ser peores.

Por ejemplo, en una ocasión se habría despedido con un beso “así como esquinado”. Pero el episodio más grave, según dijo, vendría después, en un momento en el que la periodista fue al baño y se lo encontró sola.

En ese momento fue llevada por el periodista a una oficina, según dijo: “Se hizo así como abrazándome, cogiéndome y me decía: ‘Tú estás muy linda, ¿por qué estás así? ¿Por qué tan esquiva?’ Y yo: ‘No, es que me tengo que ir’. Yo me puse muy nerviosa, la verdad. Yo intentando quitarlo. Y él: ‘No, eso no pasa nada. Quiero darte un beso’. Y yo le dije: ‘no, gracias. Yo tengo novio. No me interesa’. Y él: ‘Pero ¿por qué? Es que solo es un beso’”.

La situación no habría cesado ahí, sino que, según la versión, pasó a la fuerza: “Me cogió de los hombros y me dio un beso a la fuerza, asqueroso, y me quería como meter la lengua y yo le decía que no.

Me dijo: ‘Dame un beso bien, con lengua’. En ese momento te quedas totalmente en shock, pasando mil cosas en la mente, porque yo decía: ‘Dios mío, si digo algo me cierro las puertas, no me van a creer’. Me dijo: ‘Aquí no hay cámaras que nos vean’. O sea, el man la tiene súper craneada. Y le dije: ‘No, voy a ir al baño’. Me dijo: ‘Aquí te espero’. Y evidentemente se quedó”, contó la profesional.

Según narró, le pidió ayuda a la productora para que la sacara de la situación. Cuando se quisieron ir, le agarró la mano y le dijo “¿No te vas a despedir bien de mí?”. El hombre, según dijo, la llevó a una oficina y le dijo “Que te despidas bien” mientras le habría empezado a agarrar la cara. Ella siguió negándose insistentemente, hasta que lo empujó. Su amiga, la productora, intervino en la situación y le dijo que ya se iban.

La periodista contó que, después de lo que le pasó, decidió hablar con su entorno más cercano y con sus superiores: presentó la denuncia ante los directivos del canal y se dio cuenta de que había más casos como el de ella. Sin embargo, aseguró que no hubo consecuencias visibles por parte de Caracol Televisión: “Denuncié, con mi amiga fuimos al piso que están todas las directivas, les contamos todo lo que sucedió, nos dijeron: ‘No es la primera vez que pasa esto con este señor, vamos a hablar con él”.

Incluso, les habrían dicho que hablaron con el periodista y él mismo habría expuesto otro caso: “Nos dijeron ‘él mismo se echó al agua con otra persona que ni siquiera la teníamos en el radar. Ya hay como cuatro casos de chicas, esto no se va a quedar así”.

La periodista concluyó: “No sé si lo suspendieron, pero evidentemente siguió ahí. No pasó nada. Eso fue en 2023 y estamos en 2026 y no pasó nada”.

Justo como lo ocurrido en 2017 en el mundo, las denuncias contra los periodistas de Caracol desencadenaron tendencias en redes sociales que piden que se esclarezcan los hechos y se haga justicia no solo en el periodismo, sino en los diferentes gremios en los que se presentan este tipo de situaciones contra la dignidad de las mujeres.

“Abrazo a todas las víctimas, en especial a las de RTVC que a pesar de todos mis esfuerzos, no pude defender de las garras del acosador”, escribió Nórida Rodríguez, otrora actriz, refiriéndose a Hollman Morris.

“Un jefe acabó con mi carrera, por más de 20 años en TV y 14 como periodista deportiva. Me quedé callada por miedo a que se me cerraran puertas. Me alegra que otras tengan los pantalones que me faltaron”, anotó Paola García Olaya.

Un grupo de periodistas mujeres generó un canal de denuncia para “apoyar y respaldar a las mujeres que han sido víctimas de acoso sexual en los medios de comunicación en Colombia”, según informaron en un comunicado:

“Durante años hemos visto cómo los sueños de jóvenes son vulnerados por depredadores sexuales que se amparan en el poder de sus cargos y en el silencio de sus instituciones”. Crearon otra etiqueta, #YoTeCreoColega, y hacen un llamado a denunciar en yotecreocolega@gmail.com

Fuente: google.com