Cuba a oscuras: el colapso energético golpea a millones

2026-03-17 16:04:46 - MUNDO


La crisis eléctrica en Cuba ha alcanzado en marzo de 2026 uno de sus puntos más críticos en décadas. El colapso reciente del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) dejó a prácticamente toda la isla sin electricidad, afectando a cerca de 10 millones de personas y evidenciando la fragilidad estructural del sistema energético del país.

Este evento no es aislado, sino parte de una serie de apagones recurrentes que se han intensificado desde 2024. En los últimos meses, Cuba ha experimentado múltiples fallos parciales y totales del sistema eléctrico, algunos de ellos afectando a más de dos tercios del territorio nacional.

Un sistema eléctrico al límite

El sistema eléctrico cubano depende en gran medida de plantas termoeléctricas antiguas, muchas de ellas con más de 30 años de эксплуатации y con un mantenimiento limitado. La falta de piezas de repuesto, el deterioro acumulado y las averías constantes han reducido significativamente la capacidad de generación.

Datos recientes de la Unión Eléctrica (UNE) muestran la magnitud del problema: en jornadas recientes, la demanda eléctrica ha superado ampliamente la capacidad de generación. Por ejemplo, con una demanda de más de 3.100 megavatios, la disponibilidad ha estado en torno a los 1.100–1.200 MW, generando déficits cercanos a los 2.000 MW.

Esto significa que incluso en condiciones “normales” dentro de la crisis, gran parte del país experimenta apagones programados que pueden durar varias horas al día.

Causas principales de la crisis

La crisis energética en Cuba responde a una combinación de factores estructurales y coyunturales:

1. Escasez de combustible

Uno de los problemas más graves es la falta de combustible, especialmente petróleo. Históricamente, Cuba ha dependido del suministro de países aliados como Venezuela, pero estos envíos han disminuido considerablemente en los últimos años.

Además, el gobierno cubano atribuye parte de esta escasez al endurecimiento del embargo energético de Estados Unidos, que limita la capacidad del país para importar combustible en el mercado internacional.

2. Infraestructura obsoleta

Las plantas termoeléctricas del país sufren averías frecuentes. Fallos en unidades clave han provocado apagones masivos, como la salida inesperada de centrales importantes que han dejado a millones sin servicio eléctrico.

3. Falta de inversión

Expertos coinciden en que el sistema eléctrico cubano requiere una inversión multimillonaria para su modernización, estimada entre 8.000 y 10.000 millones de dólares. Sin embargo, la crisis económica del país limita severamente esa posibilidad.

4. Problemas estructurales del sistema

La combinación de alta demanda, baja capacidad de generación y dependencia de combustibles fósiles hace que el sistema sea extremadamente vulnerable. Incluso pequeñas fallas pueden provocar apagones en cascada a nivel nacional.

Consecuencias para la población

Los apagones no solo afectan la iluminación doméstica. Su impacto es profundo y generalizado:

Interrupciones en servicios básicos como agua, transporte y telecomunicaciones.

Dificultades para conservar alimentos y cocinar.

Afectaciones en hospitales y centros de salud.

Paralización parcial de la economía.

Además, la crisis energética ha intensificado el malestar social. En los últimos días se han registrado protestas en distintas localidades, motivadas por los apagones prolongados y la escasez de alimentos.

En algunos casos, estas manifestaciones han derivado en enfrentamientos y detenciones, reflejando un nivel de tensión creciente en la sociedad cubana.

Intentos de solución

El gobierno cubano ha implementado varias medidas para mitigar la crisis:

Uso de energías alternativas como parques solares, que ya aportan parte de la generación eléctrica.

Reducción del consumo energético mediante apagones programados.

Promoción del teletrabajo y reducción de actividades estatales.

También se han explorado inversiones extranjeras y acuerdos internacionales para mejorar la infraestructura energética. Sin embargo, los resultados han sido limitados hasta ahora.

Un panorama incierto

La situación actual sugiere que la crisis eléctrica en Cuba no se resolverá a corto plazo. La combinación de escasez de combustible, infraestructura deteriorada y limitaciones económicas sigue afectando la estabilidad del sistema.

Expertos advierten que, sin una transformación profunda del modelo energético incluyendo mayor inversión en energías renovables y modernización de plantas los apagones continuarán siendo parte de la vida cotidiana en la isla.

En este contexto, la crisis eléctrica se ha convertido en uno de los principales desafíos del país, no solo por su impacto económico, sino también por sus implicaciones sociales y políticas

This article originally appeared on Savannah Morning News: cuba a oscuras