Comprobar la existencia de agua salada en el subsuelo y una consulta pública a la población son las condiciones que estableció el comité de científicos y especialistas para la explotación de gas no convencional, una técnica conocida como fracking, en México.
En conferencia matutina de este jueves, el grupo de expertos y expertas, presentado en abril pasado por la presidenta Claudia Sheinbaum, dio a conocer sus primeros resultados y análisis.
Además de recomendar la evaluación de fracking en las cuencas de Sabinas-Burro-Picacho y Burgos, ubicadas en los estados de Coahuila, Nuevo León y el noreste de Tamaulipas, el comité determinó que es "muy importante" que se lleve a cabo una consulta pública previa e informada a la población en las zonas donde pretendan explotarse este tipo de yacimientos.
Expertos presentaron sus primeros análisis y resultados sobre el uso de fracking en México. Foto: Alianza Mexicana contra el Fracking
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"Recomendamos que sea en la cuenca de Burgos y en la cuenca de Sabinas-Burro- Picachos para contar con la información de la población y su opinión", enfatizó José Antonio Hernández Espriu, investigador de la facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
En el ámbito del medio ambiente, el experto detalló la importancia de preservar los acuíferos, pues señaló que la actividad de fracturamiento hidráulico conlleva volúmenes importantes de agua.
"Hoy en día, un pozo de fracturamiento hidráulico requiere de 50 mil 70 mil metros cúbicos de agua y entonces pues volúmenes importantes y nos adentramos mucho en el en el grupo de agua en analizar estos aspectos y la primera recomendación que hacemos es que de ninguna manera se tendría que utilizar agua dulce, es decir, agua superficial o agua subterránea que ya se encuentra en este momento comprometida para satisfacer diferentes usos, consumo humano, agricultura, ganadería", explicó.
En ese sentido, el académico dijo que el comité considera solamente el uso de agua salada, la cual se encuentra en el subsuelo a mil o mil 500 metros de profundidad.
José Antonio Hernández Espriu, investigador de la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Foto: Cuartoscuro
Una tercera y cuarta recomendación del comité, dijo Hernández, es que se reutilice y recicle al menos el 75 % del agua empleada en los procesos y que se lleve a cabo un monitoreo de ríos, lagos, manantiales y acuíferos para determinar cuáles son las características de calidad y poder hacer comparativos.
La presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó que cualquier posible desarrollo de proyectos de gas no convencional estará condicionado al uso exclusivo de agua salada profunda y la realización de consultas públicas informadas con las poblaciones aledañas.
La mandataria subrayó que bajo ninguna circunstancia se permitirá el uso de agua dulce en estas operaciones, ya que este recurso está estrictamente comprometido para el consumo humano y el riego agrícola.
Para garantizar la viabilidad técnica de este requisito dijo que primero se realizará la exploración hídrica para comprobar la existencia, cantidad y calidad de agua salada en el subsuelo. De no encontrarse este tipo de agua, "se cierra la posibilidad de hacer cualquier tipo de explotación de gas no convencional", sentenció la mandataria.
En el ámbito social, la administración federal estableció que, incluso si se comprueba la viabilidad hídrica y geológica, no se iniciará ninguna producción sin antes someter el proyecto a una consulta pública previa e informada, asegurando que los habitantes de las zonas cercanas estén de acuerdo con la explotación.
En abril pasado, la presidenta afirmó que México enfrenta una creciente dependencia del gas natural importado y que, para garantizar su soberanía energética y el futuro del sector industrial y eléctrico, el país deberá decidir si aprovecha o no sus yacimientos de gas no convencional, por lo que anunció la conformación de un comité científico para evaluar la viabilidad de su explotación.
Asimismo, hizo un llamado a analizar esta técnica y pidió ver el tema con "ojos de soberanía".
"Yo misma durante muchos años dije el fracking no, pero cuando veo las nuevas tecnologías, la situación del país en términos de la dependencia, pues lo peor que podemos decir es solo no", dijo la mandataria tras presentar al comité científico.
"No digo cero impacto ambiental porque no hay ninguna vida humana que sea de cero impacto ambiental, sino la reducción y la mitigación de los impactos ambientales", añadió.
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