Guadalajara (México), 16 jul (EFE).- Los grupos del crimen organizado buscan a personas cada vez más jóvenes para invitarlas a unirse a sus actividades y han diversificado las formas de atraerles para reclutarlos mediante engaños y ofertas de trabajo falsas, denunciaron este jueves organizaciones civiles en Jalisco (oeste de México).
"Se han estado acercando personas pidiendo la ayuda porque les están faltando sus hijos, se los están llevando, los están reclutando y lamentablemente son de una edad muy temprana, de los 13 a los 16 años que ahorita son los más vulnerables", dijo a EFE Virginia Ponce, miembro del colectivo de familiares de personas desaparecidas Manos Buscadoras.
Los casos de tres adolescentes de entre 14 y 16 años desaparecidos en Guadalajara (capital de Jalisco) y tres más en Puerto Vallarta, a finales de junio pasado, han sido un ejemplo de cómo los grupos delictivos buscan cada vez más a menores de edad para realizar actividades ilícitas.
Quienes reclutan prometen a los adolescentes trabajos temporales aparentemente sencillos, fuera de la ciudad y con salarios altos que difícilmente podrían encontrar en cualquier otro empleo.
"Les están ofreciendo un trabajo donde les ofrecen mucho dinero y uno como padre de familia pues no les puede dar todo. No sé en qué forma les endulzan el oído para ellos tomar una decisión tan drástica", afirmó Ponce, quien busca a su hijo Víctor Hugo Meza desde 2020.
Las autoridades de seguridad han detectado casos de adolescentes entre 13 y 16 años que han desaparecido o que han recibido alguna invitación para unirse a falsas promesas de trabajos, admitió hace unos días el Secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández.
De acuerdo con el especialista en análisis de datos, Víctor González Romero, con estadísticas recabadas en la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas de la entidad, del 11 de junio al 11 de julio han sido publicadas 165 nuevas cédulas de desaparición, de los cuales 43 son de menores de edad.
Círculos cercanos
Los tres adolescentes desaparecidos en Guadalajara -y encontrados días más tarde- recibieron la invitación al supuesto trabajo desde su círculo cercano y pactaron abandonar sus casas tras egresar de su educación secundaria.
En redes sociales circuló el relato de una mamá que denunció que una joven se ganó la confianza de su hijo y su grupo de amigos adolescentes en una plaza comercial y los convenció de subirse a un auto cuyo chofer huyó al ser descubierto, aunque las autoridades no han recibido una denuncia por el hecho.
El secretario de Seguridad reconoció que han identificado que los jóvenes no sólo son enganchados por redes sociales y citados en las centrales de autobuses, sino que se encuentran con los reclutadores en plazas comerciales, restaurantes o tiendas departamentales.
También el peligro llega desde su entorno familiar, amistades o vecinos desde donde alguien se acerca a convencerles.
"Pudiera estar relacionado algún amigo cercano, algún familiar cercano que los motiva a que exploren este tipo de reclutamientos, obviamente les dicen que pueden ir y si no (les gusta) se regresan", dijo.
Jonathan Ávila, coordinador del eje temático de desaparición del Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo, dijo a EFE que estas nuevas formas de reclutamiento muestran hasta dónde ha penetrado el crimen organizado en Jalisco.
"Nos muestra también el nivel de penetración en la que se encuentran los grupos criminales y a nivel social, sobre todo en la zona metropolitana de Guadalajara. Ha crecido mucho el nivel de aceptación social, de temor social, el nivel de convivencia (con los grupos criminales) dentro de los propios barrios", aseguró.
(c) Agencia EFE