Cuatro agentes de la Policía venezolana han sido detenidos y expulsados del cuerpo tras ser acusados de apropiarse de dinero en efectivo hallado entre los escombros de edificios derrumbados por los terremotos de la semana pasada en La Guaira, el estado más afectado por el desastre.
Según recogen medios locales, los cuatro pertenecían al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), el principal órgano de investigación criminal de Venezuela, cuya presencia en las zonas de desastre se justifica precisamente para resguardar los inmuebles y proteger los bienes de los damnificados.
Sin embargo, según el comunicado oficial, los agentes "se desviaron de sus deberes y, aprovechándose de las labores de rescate y asistencia humanitaria, actuaron de manera indecorosa al apropiarse de valores económicos hallados entre los escombros". El director del organismo, Douglas Rico, anunció su separación "definitiva e irrevocable" y confirmó que han sido puestos a disposición de la Justicia.
El caso que ha destapado el escándalo tuvo lugar en las residencias Vallarta, en Playa Grande, donde uno de los agentes involucrado fue grabado con una bolsa cargada de billetes de 100 dólares supuestamente sacados de los apartamentos colapsados. Los vecinos, indignados, lo rodearon y consiguieron arrebatarle el botín, que ahora cifran en torno a los 10.000 dólares. Las imágenes, difundidas en redes, corrieron como la pólvora y encendieron la rabia de una población que asiste impávida al expolio de lo poco que dejó el terremoto.
Por el momento, el ministro de Interior, Diosdado Cabello, ha prometido tolerancia cero y advirtió de que las autoridades serán "mucho más severos" con quienes, vestidos de uniforme, "quieran aprovecharse del dolor y de los bienes ajenos" en un momento de "gran conmoción".
El telón de fondo es devastador. El doble terremoto del 24 de junio ha elevado su balance ya a 1.943 muertos y más de 10.500 heridos, con cerca de 250 edificios derrumbados sólo en La Guaira. Mientras los equipos de rescate siguen peinando los escombros en busca de supervivientes, los saqueos, civiles los primeros días y ahora también policiales, han puesto en jaque a un país incapaz de absorber tanta catástrofe.