Copa República Argentina: La Dolfina Oriental se consagró y el festejo viajó desde Cañuelas a Uruguay

2026-03-30 21:17:46 - ARGENTINA


Uruguay, nomás. Bajo la conducción de David Stirling y Alejo Taranco, La Dolfina Oriental, que recibió tres goles de compensación, se impuso por 16-12 a La Ensenada Cría Emezeta y ganó la Copa República Argentina. Este torneo, creado en 1929, es único en su especie. Vincula a todos los clubes del país y les permite competir, en igualdad de condiciones, mediante un sistema de ventajas, a formaciones cuya valorización puede oscilar entre 0 y 40 goles. “Con Jejo ya habíamos jugado juntos el año pasado y llegamos a la semi, pero me había quedado con las ganas de jugar con Santino, hijo de Jejo y ahijado mío. Y también lo sumamos a Pedrito Chavanne. La verdad, armamos un equipo muy divertido”, le aseguró a LA NACION el capitán Pelón Stirling, nacido en Young, departamento de Río Negro, distante unos 315 kilómetros de Montevideo.

El extranjero más ganador del Abierto Argentino sumó a su palmarés el segundo título en la República; ya había probado las mieles del éxito en 2018, cuando se subió al podio con la camiseta de La Dolfina Brava, junto a Agustín Marcos, Bautista Arrastúa y Guillermo Terrera. Para el resto de sus compañeros, es la primera consagración, que debió ser en la cancha 1 de Palermo, como se programó originalmente, pero las lluvias caídas obligaron a postergar dos veces el partido y a correrlo hacia la cancha Juan Carlos Harriott (h), en el predio de la Asociación de Polo, en Pilar.

La ventaja de tres tantos, producto de la diferencia entre los 25 goles de La Ensenada Cría Emezeta (cría Martín Zubía, padre de Juan Martín) y los 22 de La Dolfina Oriental pesó en el trámite. El equipo favorecido se desplazó con mayor tranquilidad por la cancha. Basó su juego en la experiencia de sus veteranos: Pelón (45 años) y Jejo (44). Ellos, más retrasados, elaboraban las salidas, combinando en cada saque, para luego lanzar a los ligeros delanteros: Antonio de Narváez, de 16, y Manuel Sundblad, de 26.

Enfrente, La Ensenada, 0-3 desde el arranque, se movía sin margen de error. Y cada equivocación la pagaba con la caída de su arco. Es que su sistema de juego giraba demasiado en torno a la figura de Juan Martín Zubía, el hombre de mayor jerarquía del cuarteto. Juanma estaba en todo: en los saques, en el armado y también en la definición. Simón Prado, como un satélite, lo seguía de cerca y lo relevaba. Pero no le alcanzó. Le faltó serenidad en la conclusión de varios ataques, tal vez, apurado por una diferencia en el marcador que, lejos de achicarse, se agrandaba con el paso del tiempo, y por un reloj que corría y corría.

Al término del quinto y penúltimo chukker, la victoria de los orientales de Cañuelas, por 14-9, parecía definitiva. Sin embargo, la confianza de unos y la determinación de otros por jugarse el resto, acortaron las distancias a dos goles. Y con un par de minutos, aún por consumir, el desenlace se volvió inesperadamente dramático. Zubía volaba por la cancha, mientras Pelón y Jejo bajaban el ritmo y buscaban la posesión de la bocha, intentando dormirla definitivamente. Jugado y con pocas fichas en el bolsillo, La Ensenada arriesgó lo que le quedaba. Y no logró el milagro de la remontada. Los orientales, con oficio, definieron el pleito. Un tiro de cogote de Jejo Taranco, en diagonal al arco y desde unas cien yardas; más una acción individual de Pedro Chavanne, resuelta en dos toques certeros de Santino Taranco, sellaron el expediente.

La elección del jugador más valioso recayó sobre Stirling, pero bien pudo ser Chavanne, de 16 años, el elegido. Un joven talento que al finalizar el encuentro se expresaba de esta manera: “Todos los partidos fueron duros, desde el primero del circuito hasta la final. Es una copa muy larga, muy difícil. Y en este momento quiero agradecerles a todos. A Las Monjitas (la organización del colombiano Camilo Bautista) por la muy buena caballada que pusieron a mi disposición. Al Negro Fernández Llanos... Y a Pelón, Jejo y Santino, por invitarme a jugar. Esta es la tercera vez que participo del torneo y la primera que lo gano. Es algo impresionante. Pelón y Jejo te tiran para arriba, te hacen jugar mejor. Estoy súper agradecido a ellos”, se explayó el hijo de Santiago, su rival en la semi y a quién dejó en el camino para anotar el gol de la clasificación.

Concluyó la Copa República, el principal torneo de la temporada de otoño de la Argentina. El año pasado se la llevó La Irenita para Daireaux, ahora, la copa viaja hacia Cañuelas, gracias a los orientales. Por eso el grito silencioso de los veteranos del otro lado del río: “Uruguay, nomás”.

La Dolfina Oriental (16): Santino Taranco, 2; Pedro Chavanne, 4; David Stirling (h.), 9, y Alejo Taranco, 7. Total: 22.

La Ensenada-Cría Emezeta (12): Antonio de Narváez, 3; Manuel Sundblad, 6; Simón Prado, 7, y Juan Martín Zubía, 9. Total: 25.

Progresión: La Dolfina Oriental (3-0): 6-2, 8-4, 10-5, 13-7, 14-9 y 16-12.

Goleadores de La Dolfina Oriental: S. Taranco, 2; Chavanne, 5 (3 de penal); Stirling (h.), 2, y A. Taranco, 4. De La Ensenada-Cría Emezeta: De Narváez, 1; Sundblad, 2; Prado, 1; Zubía, 7 (2 de penal), y un Penal 1. 

Jueces: Hernán Tasso y Matías Baibiene.

Árbitro: Martín Inchauspe

Cancha: 1, Juan Carlos Harriott (h.) de la Asociación Argentina de Polo en Pilar.

Fuente: google.com