La Argentina de Milei: bloqueo a periodistas en la Casa Rosada

2026-04-29 12:10:46 - ARGENTINA


El 23 de abril de 2026, el presidente de Argentina, Javier Milei, bloqueó el acceso a más de 60 periodistas acreditados a la Casa Rosada, sede del Poder Ejecutivo.

Posteriormente, calificó a los trabajadores de prensa de "basura repugnante" y afirmó que "el 95 por ciento de los periodistas son delincuentes y ensobrados", es decir, que reciben sobornos.

Los ataques verbales y escritos de Milei contra el periodismo no son un fenómeno nuevo. Las denuncias por hostigamiento a la prensa datan desde el comienzo de su gobierno. Según un recuento llevado a cabo por varios medios argentinos, el fin de semana de Pascua, el presidente argentino escribió 86 tuits contra la prensa y retuiteó 874 mensajes de ese tipo provenientes de funcionarios y militantes libertarios.

Esta vez, el detonante fue un informe de la periodista de reconocida trayectoria Luciana Geuna, cuyo programa "¿Y mañana qué?" se emite por el canal TN, y de su colega, Ignacio Salerno, que contiene imágenes filmadas en la Casa Rosada.

Según el Gobierno, que presentó una denuncia penal, el video exhibe la ubicación estratégica de despachos y salas de reuniones, perjudicando la integridad del presidente y el funcionamiento de la Casa Rosada.

Consultado al respecto por DW, el secretario de Comunicación y Prensa del Gobierno de Argentina, Javier Lanari, responde por escrito: "No estamos haciendo declaraciones sobre el tema, porque hay una denuncia penal en curso". La forma en que fue grabado el video, con anteojos inteligentes y al estilo "cámara oculta", fue lo que desató la controversia.

El Gobierno argumenta en su cuenta de X Oficina de Respuesta Oficial que no existe ninguna solicitud por parte de Geuna ni de Salerno de filmar en el interior de la Casa Rosada, ni tampoco hubo una autorización al respecto. Y señala que las imágenes mostradas corresponden a áreas restringidas de la Casa Rosada, refiriéndose a una "falta grave" por parte de dichos periodistas.

Por su parte, Javier Lanari dice en X que la medida "preventiva" ante la denuncia de Casa Militar (a cargo de la custodia presidencial) se tomó por "espionaje ilegal".

La grabación, sin embargo, no muestra material controvertido, explica a DW Fernando Stanich, presidente del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), que monitorea ataques contra la libertad de prensa: "Es inocuo, no presenta perjuicio, porque son imágenes de pasillos, las mismas que el público toma durante las visitas guiadas a la Casa Rosada. No hay allí ningún secreto de Estado que pueda poner en riesgo la seguridad nacional, y mucho menos hay motivo para pensar que hay una cuestión de espionaje detrás".

"El video está hecho como puesta en escena, pero, al menos lo que se vio, no muestra información sensible, solo áreas comunes de circulación", dice a DW Liliana Franco, periodista del área de Economía y Política de Ámbito Financiero, acreditada en Casa Rosada desde hace 30 años.

"Vemos con mucha preocupación la medida que ha tomado el Gobierno", subraya Fernando Stanich, "sobre todo porque todavía no se conoce una resolución administrativa, ni su fundamento, ni una fecha de inicio y de finalización”, advierte.

"Esta medida reviste gravedad institucional, es la más grave que ha tomado la gestión de Javier Milei desde que asumió, e implica una restricción de acceso a la información pública, no solo para los periodistas acreditados a la Casa Rosada, sino para la sociedad argentina en su conjunto", evalúa.

FOPEA denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la decisión de Milei y alertó sobre "un grave deterioro de los estándares de libertad y expresión y el derecho a la información en el país".

El diario Ámbito Financiero, por su parte, solicitó una medida cautelar urgente y publicó que la medida de Milei “vulnera derechos constitucionales como la libertad de prensa, el derecho a trabajar y el principio de igualdad ante la ley".

La Sala de Periodistas de la Casa Rosada existe desde 1944 y, salvo durante la última dictadura militar, y por pocos días, nunca antes había sido cerrada.

"Lo que hizo el Gobierno de Milei no solo es grave desde lo material, sino mucho más aún desde lo simbólico: esto genera un apagón informativo sobre los movimientos en la Casa Rosada e implica una vulneración del derecho de la sociedad a acceder a información de interés público, y de que el Gobierno haga públicos sus actos, como ordena la Constitución Nacional", subraya Fernando Stanich.

"El decreto que hizo este mismo Gobierno, y que los periodistas deben firmar para acreditarse en la Casa Rosada, establece sanciones por filmar allí en espacios comunes, pero recién con la segunda falta grave se quitaría la acreditación", aclara Liliana Franco, periodista especializada en Economía y Política, y autora de Secretos de la Casa Rosada (2017, Penguin Random).

"Aquí ni siquiera se esperó la segunda falta. Ante la primera presunta falta, se dispuso una medida generalizada en contra de todo el periodismo argentino", destaca Franco.

"No odiamos lo suficiente a los periodistas": Milei puso a circular esa frase en 2025, el año más violento en Argentina en cuanto a ataques físicos a la prensa, de acuerdo con el Monitoreo FOPEA 2025.

Uno de cada siete posteos del presidente Milei contiene insultos, refiere un estudio de FOPEA basado en el análisis de 113.000 tuits de Milei.

"Lamentablemente, tenemos todos los elementos para pensar que la medida actual es parte de una estrategia sistemática, porque no es la primera vez que se da un intento de esta naturaleza", evalúa Stanich.

Según Reporteros Sin Fronteras en su Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2025, Argentina ocupa el puesto 87ºentre 180 países, y cayó 47 lugares en dos años, uno de los retrocesos más drásticos de la región.

Liliana Franco dice que "si bien hubo agravios puntuales a periodistas durante gobiernos anteriores, en el caso de Javier Milei todo es más frontal, como es usual con un outsider de la política tradicional. Cuando insulta, se olvida de que es el presidente de la Nación. Pienso que Milei no termina de comprender su rol institucional", critica.

"La instalación de un clima de intolerancia hacia el ejercicio periodístico es una deslegitimación del valor de la prensa en democracia y de una campaña de insultos y de agravios. La violencia verbal y dialéctica genera un clima de hostigamiento permanente para los periodistas en Argentina", puntualiza Stanich.

"Una democracia consolidada, entender que hay miradas diferentes y poder contemplar al otro es lo que da garantías de que sea estable y sustentable en el tiempo. Me preocupa la intolerancia y la división que hay en la sociedad", evalúa Liliana Franco.

Hasta la publicación de este artículo, los periodistas seguían llegando hasta las puertas de la Casa Rosada, pero Milei aún no les permite el ingreso. "Habrá que esperar lo que dictamine la Justicia", concluye la periodista.

(ms)