Argentina salió viva de la emboscada de Cabo Verde, pero con una inquietante certeza: sigue demasiada atada al genio de Lionel Messi. En octavos de final, frente al Egipto de Mo Salah, dispondrá de una última oportunidad de afinar la máquina antes de que el Mundial entre en zona de curvas.
La campeona mundial lleva desde el viernes en el diván. Las primeras emociones tras la victoria 3-2 ante Cabo Verde, con un gol salvador al borde de la tanda de penales, fueron de un gigantesco alivio por evitar una colosal humillación.
La Albiceleste quedó también aturdida por haberse dejado llevar ante el abismo, pero las causas se venían intuyendo desde el inicio del torneo.
Inglaterra despierta a México de su sueño con un triunfo heroico y avanza a cuartos en el Mundial
Messi, en el sexto Mundial de su carrera, acumula siete de los 11 goles argentinos en las victorias de la primera fase ante Argelia (3-0), Austria (2-0) y Jordania (3-1), y la de dieciseisavos ante Cabo Verde.
Cuando la pelota no pasa por las botas de su capitán, la Albiceleste exhibe un fútbol excesivamente estático y predecible, sin darle intención ni sentido a la posesión.
El equipo que conquistó el trono mundial en Catar 2022 con su frescura y dinamismo táctico ahora se acomoda a la espera de la inevitable aparición de Messi, puntual en su cita con el gol en sus últimos ocho partidos mundialistas.
Aparte del líder del Inter Miami, máximo artillero del torneo junto a Kylian Mbappé y Erling Haaland, entre los otros atacantes argentinos solo ha marcado Lautaro Martínez, de penalti ante Jordania.
El Toro, que únicamente suma ese tanto en sus 10 partidos en Copas del Mundo, ha sido titular en los cuatro partidos de esta edición por delante de Julián Álvarez.
Socio de Messi en Catar con cuatro goles, la Araña se ha mostrado invisible en este campeonato sin tantos ni asistencias en sus 200 minutos sobre el campo.
Aun así, Martínez y Álvarez recibieron el fin de semana el espaldarazo de uno de los gigantes argentinos en su posición, Gabriel Batistuta, que recordó que ambos están entre los delanteros más reputados.
“Son estrellas mundiales (...) Yo creo que lo están haciendo perfecto”, dijo ‘Batigol’, segundo máximo artillero histórico de la selección. “Siempre esperamos que hagan goles, pero ahora los goles los está haciendo Messi”.
“No es algo que nos preocupe”, dijo el seleccionador Lionel Scaloni sobre la acumulación de goles en el casillero del Diez
“Nos gustaría que los goles estuvieran repartidos entre todos los jugadores del equipo, pero mientras todo vaya bien, mientras ganemos...”, afirmó el técnico antes de que los problemas quedaran en evidencia ante Cabo Verde.
Ese duelo corroboró que Argentina no desborda con extremos ni con laterales de largo recorrido, lo que tampoco abre espacios para la llegada al área de volantes como Enzo Fernández y Alexis Mac Allister.
Un Brasil que nunca convenció se va del Mundial y una Noruega histórica rema fuerte hacia la gloria
Con la máquina aún por engrasar, la campeona ha ido despejando rivales con la superioridad de sus individuales, especialmente la de un casi cuarentón Messi, de cuyas botas partieron los tres goles ante Cabo Verde.
El choque frente a Egipto, otro oponente menor sobre el papel, debe servir para recuperar confianza en la defensa del título antes de eventuales cruces ante Colombia e Inglaterra en el camino hacia la final del 19 de julio.
Los Faraones están entre los dos únicos sobrevivientes del continente africano en el torneo, junto a Marruecos, después de vencer en la primera ronda a Australia en penales tras un duelo empatado 1-1.
Las virtudes de Egipto pasan por la fortaleza defensiva y la competitividad, confiando después en la magia de Salah y la velocidad de Omar Marmoush, atacante del Manchester City.
Salah, que fue duda por lesión frente a Australia, tuvo una actuación discreta, pero sí mostró personalidad al convertir su pena máxima al estilo Panenka.
Actualmente sin equipo tras cerrar su brillante etapa en el Liverpool, Salah no se deja llevar por la nostalgia del que puede ser su último gran torneo y pide a sus compañeros que jueguen sin temor.
“Les dije a los chicos que es el mayor escenario en el que se puede jugar: ‘Disfrútenlo y no dejen que la presión los alcance”, pidió el otro Diez que saltará al césped de Atlanta.
¡Qué locura de partido en Miami! Messi anota y Argentina logra una sufrida victoria en tiempo extra
La FIFA 'ha cruzado una línea roja' levantando suspensión de Balogun, dice la UEFA
Lamine ante Ronaldo: el mito y el prodigio se citan en el España-Portugal