Argentina - Cabo Verde: el calor y la humedad de Miami preocupan a Lionel Scaloni

2026-07-02 21:00:30 - ARGENTINA

MIAMI, Estados Unidos (enviado especial).- El estadio de Miami tiene de todo. Capacidad para 65.000 personas, estacionamiento para 24.000 autos, accesos de primer nivel, palcos, suites, un techo que cubre las tribunas, un complejo de 30 canchas de tenis donde se juega el Miami Open y hasta una pista de Fórmula 1 en la que Franco Colapinto consiguió su histórico séptimo puesto. El escenario donde Argentina fue campeón de la Copa América 2024 es, por varios motivos, uno de los más atractivos entre las 16 sedes del Mundial. Sin embargo, le falta un detalle que, a esta altura del año en Estados Unidos, con temperaturas que superan ampliamente los 90° Fahrenheit, 32 centígrados, no pasa inadvertido: el aire acondicionado.

Desde que la selección argentina pisó Miami este miércoles por la noche, el clima no dio tregua. Caluroso, pesado, pegajoso. Llueve, para, sale el sol, y la humedad forma una nube densa de aire caliente que se siente aun más en los alrededores del estadio, donde escasean los árboles y sobran las superficies de cemento, que almacenan calor y lo devuelven al ambiente.

El partido entre Argentina y Cabo Verde comenzará a las 18 de Miami, las 19 de Argentina, y se espera una máxima de 91° F, 32,7° Celsius, una temperatura bastante superior a los 81° F, 27° centígrados, del debut, ante Argelia en Kansas City, en otro estadio abierto, y muy lejos del clima estable que encontró el equipo en Dallas para los encuentros con Austria y Jordania, ya que ese estadio cuenta con refrigeración en todos sus sectores.

Para Scaloni, ese es un tema que no deja de preocupar. El director técnico había mostrado después del triunfo sobre Jordania su disconformidad con el horario del partido contra Cabo Verde y este jueves volvió sobre el punto en la víspera del dieciseisavo de final. Lo hizo en la sala de prensa del propio estadio, tras comprobar en carne propia el calor que se respira en el lugar. “Se podría haber jugado a la noche, como en la final de la Copa América. Los escenarios son los que son y las condiciones serán para los dos equipos igual, pero si hace calor, el que pierde es el espectáculo”, expresó. En el último turno jugarán Colombia y Ghana en Kansas City, otra sede que carece de refrigeración.

Argentina vs. Cabo Verde no será el encuentro de más alta temperatura del Mundial, pero la humedad de Miami puede convertirlo en uno de los más desgastantes. A la hora del juego la humedad rondará el 80%. Antes del torneo, distintos organismos habían alertado sobre esta situación y sobre el estrés térmico, que es el impacto combinado en el cuerpo por parte de la temperatura, la humedad, el sol, el viento y el calor irradiado por el suelo. El sábado pasado, España y Uruguay jugaron en Guadalajara a la misma hora y en condiciones similares, y el agotamiento de los jugadores en la cancha y de los hinchas en las tribunas fue evidente. Aquel cruce quedó marcado como uno de los más duros del certamen. Fifpro, el sindicato internacional de futbolistas, ya había planteado que los partidos desarrollados con 28° C o más debían ser retrasados o reprogramados, pero una vez iniciada la Copa del Mundo no volvió a pronunciarse. Según algunas estimaciones, este será el Mundial más caluroso de la historia.

Para un equipo como Argentina, acostumbrado a presionar en todos los sectores y a imprimir ritmo a sus ataques, el estrés térmico es una variable que puede pesar frente a un rival que probablemente espere replegado, con un bloque bajo y un recorrido menor.

Scaloni dejó en claro que no se trata de una excusa ni de un factor que vaya a incidir directamente en el resultado, pero sí es una situación que habría preferido evitar. Sobre todo porque en los mata-mata empiezan a jugar más nervios y el riesgo de que ese contexto aumente la posibilidad de lesiones en un tramo clave del campeonato.

Por ese motivo, Scaloni había decidido que la selección tuviera libre el día después de la victoria frente a Jordania, sin siquiera trabajos físicos en el gimnasio. Esa fue una jornada de relajación para aflojar los músculos tras las tensiones y recuperarse bien para lo que venía, incluida la ola de calor que golpea tanto a la zona central de Estados Unidos como a la costa del este.

Desde FIFA argumentan que la organización tomó recaudos antes del Mundial y sostienen que las pausas de hidratación, tan criticadas por cortar el ritmo del juego, fueron implementadas justamente por el calor local del verano, más allá de que también abren una enorme ventana para vender publicidad en medio de uno de los eventos deportivos más vistos del planeta.

Para Argentina, el camino hacia la final incluye paradas en Atlanta, nuevamente en Kansas City, otra vez en Atlanta y Nueva Jersey. De esas sedes, solo la de Atlanta cuenta con refrigeración integral. El calor será, entonces, un adversario más para los equipos y, sobre todo, para los que, como Argentina, no solo se preocupan únicamente por el resultado sino también por el espectáculo.

Fuente: google.com