Quiénes son los principales candidatos para presidir Colombia y suceder a Petro

2026-05-29 09:33:42 - MUNDO


La carrera por suceder a Gustavo Petro en Colombia está servida y las encuestas marcan a tres claros favoritos para la primera vuelta electoral este 31 de mayo.

Iván Cepeda (izquierda y centro-izquierda), Abelardo de la Espriella (derecha radical) y Paloma Valencia (derecha y centro-derecha) encabezan una lista que incluye a una docena de candidatos.

Cepeda, del Pacto Histórico, es el aspirante del petrismo y el llamado a continuar la senda progresista iniciada por el actual presidente en 2022.

Valencia pertenece al Centro Democrático del expresidente Álvaro Uribe y busca devolver al poder al uribismo, una corriente de derechas muy influyente en Colombia. La candidata también ha buscado seducir a votantes de centro en su campaña.

El abogado y empresario De la Espriella se presenta como 'outsider' y con una receta de mano dura, moral conservadora y crecimiento económico que recuerda a los manuales de Nayib Bukele en El Salvador, Javier Milei en Argentina o Donald Trump en EE.UU.

En la contienda también participarán conocidos de la política como el exgobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, y Claudia López, exalcaldesa de Bogotá.

Ambos representan a un centro político que ha quedado alejado en encuestas y denostado por un votante medio que se inclina hacia opciones más equidistantes.

Desde que lanzó su candidatura en octubre de 2025, Iván Cepeda, de 63 años, ha liderado la mayoría de encuestas para ser el más votado en primera vuelta.

Es hijo del líder comunista Manuel Cepeda Vargas, asesinado en 1994 por paramilitares en colusión con agentes del Estado durante la peor época de la violencia política en Colombia.

Vivió varias veces en el exilio por las amenazas de muerte contra su familia y estudió filosofía en Bulgaria en los 80. Allí absorbió ideas socialistas modernas y reformistas, alejadas de la ortodoxia comunista y autoritaria que marcó por muchos años al bloque soviético.

Conocido congresista desde 2010, ha dedicado su carrera a trabajar por la memoria de las víctimas del conflicto, negociar con grupos armados para lograr la paz e investigar el paramilitarismo.

Esto último lo llevó a una larga batalla judicial como víctima y testigo contra Uribe, en un caso de soborno en actuación penal y fraude procesal que continúa a pesar de que el exmandatario fue absuelto en segunda instancia.

Fue facilitador de los diálogos de paz entre el Estado y las Farc en 2016 y es parte activa de la "paz total" de Petro, una política cuestionada por no arrojar los resultados prometidos.

Su manual de propuestas incluye continuar con las reformas sociales del actual presidente, aumentar el rol del Estado en la economía, pelear la corrupción, disminuir la desigualdad, reformar instituciones y conseguir la paz sin renunciar al diálogo.

Con su movimiento Defensores de la Patria, el abogado De la Espriella (47 años) irrumpió en la política con un discurso derechista de línea dura.

Se presenta como 'outsider', empresario de éxito e independiente de la élite política y económica, aunque en las últimas semanas algunos nombres de esos mismos sectores que dice rechazar le apoyaron públicamente.

Es un abogado mediático, con una lista de defendidos que incluye casos de paramilitarismo, corrupción, víctimas de violencia de género y celebridades.

Entre sus clientes se encontraba Álex Saab, el supuesto testaferro de Nicolás Maduro en Venezuela que recientemente fue extraditado a EE.UU. para enfrentar cargos criminales.

De la Espriella centra su discurso en la seguridad y la lucha contra la corrupción y es un defensor de la libre empresa, Dios y la familia como núcleo central de la sociedad.

Su estrategia en redes sociales, especialmente en X e Instagram, ha sido prolífica e intensa, atrayendo a votantes sedientos de cambios radicales.

En su campaña ha insistido en que el país vive un "momento existencial" y ha acusado a Petro de querer perpetuarse en el poder, a pesar de que la reelección no es permitida en Colombia y que el presidente, hasta la fecha, no ha activado ningún mecanismo legal o institucional que invite a pensar en ello.

Admirador declarado de líderes conservadores como Bukele, Trump y Milei, De la Espriella dice que su movimiento no se trata de ideologías o espectros políticos, sino de "extrema coherencia".

Las encuestas lo sitúan como el rival más probable de Cepeda en una hipotética segunda vuelta.

De 48 años, Valencia se metió con fuerza en la carrera presidencial al conseguir 3,2 millones de votos en una consulta de partidos de derecha y centro-derecha celebrada en marzo.

Con una estrategia en que buscó acercarse al centro político, esta prominente senadora disputaría el tiquete de centro derecha y derecha a la seguna vuelta con De la Espriella.

Valencia pertenece a una dinastía familiar conocida en Colombia, que incluye al expresidente conservador Guillermo León Valencia, abuelo de la candidata.

Graduada en derecho y economía, la senadora ha sido una firme crítica de Petro en esta legislatura, destacando por su discurso partisano y contestario en el Congreso.

Promovió el voto por el No en el plebiscito por la paz en 2016 y desde entonces ha cuestionado la implementación del acuerdo entre el Estado y las Farc.

Sus propuestas se enmarcan en lo que analistas políticos en Colombia denominan "derecha institucional".

En seguridad propone una línea endurecida: aumentar el gasto en defensa y reforzar la Fuerza Pública. Como De la Espriella, se ha pronunciado en contra de la política de "paz total" de Petro.

Además, plantea reducir el tamaño del Estado, bajar impuestos a empresas y patrimonios y apoyar emprendimientos con créditos.

Politolólogos consultados por BBC Mundo creen que su estrategia "más moderada" cedió paso a la derecha radical de De la Espriella y que perdió fuelle, como marcan encuestas.

La exalcaldesa de Bogotá, Claudia López (56 años), le disputará el centro político a Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioquia que se lanza por tercera vez a la carrera presidencial a sus 69 años.

Ambos aparecen lejos de los tres favoritos en las encuestas.

También tienen la intención de competir en la cita nombres como los de los exministros Daniel Palacios y Mauricio Lizcano; la senadora Clara López, el empresario Santiago Botero, la abogada Sondra Macollins, el excontralor Carlos Felipe Córdoba y el exembajador en Reino Unido, Roy Barreras.

Los exministros del gobierno de Petro, el de Interior Juan Fernando Cristo y el canciller Luis Gilberto Murillo, registraron su candidatura, pero en las últimas semanas dieron su apoyo a Cepeda.

La prioridad de cualquier presidente será tejer alianzas políticas.

En las elecciones del Congreso el pasado 8 de marzo, el Pacto Histórico de Cepeda repitió y reforzó su posición como la fuerza más votada por segunda elección legislativa consecutiva, consiguiendo el 23% de votos para el Senado, aunque una vez más carecerá de mayorías dominantes.

Le sigue el Centro Democrático, que cosechó un 16% de los votos y mejoró su resultado en 2022 en la Cámara Alta. Su candidata Valencia, en cambio, ha sido la aspirante que ha obtenido más respaldo previo de otras bancadas.

Otras fuerzas destacadas fueron la Alianza Verde, con 11 curules; y los tradicionales Liberales y Conservadores, con 13 y 11 escaños respectivamente.

De la Espriella es el único de los favoritos a la presidencia que no contaría con representación directa en el Congreso, aunque sí con los cuatro asientos del Movimiento Salvación Nacional, un partido aliado y alineado con sus ideales.

Analistas consultados por BBC Mundo señalan que el Congreso que acompañará al próximo presidente seguirá fragmentado, similar al actual y sin bancadas absolutas.

Esto sugiere que el poder del sucesor de Petro estará limitado.

"No importa quién gane, se enfrentará a un Congreso polarizado con difícil gobernabilidad", analiza para BBC Mundo Alejandro Chala, politólogo de la Universidad Nacional de Colombia e investigador de la Fundación Pares.

De los tres candidatos que se perfilan como favoritos, Cepeda y Valencia tendrían las mayores representaciones directas en el Congreso, pero las transacciones con otros partidos serán cruciales para cualquier gobierno.

La oposición parlamentaria fue la principal piedra en el zapato de Petro, quien prometió ambiciosas reformas y tropezó una y otra vez con la falta de consenso legislativo.

En su mandato ha conseguido que le aprueben una reforma tributaria, otra pensional y otra laboral. Estas dos últimas después de extensos debates, tensiones y constantes tiras y aflojas entre las bancadas y el gobierno.

No parece que esa dinámica vaya a cambiar los próximos cuatro años.

Fuente: trib.al