“Todas somos potenciales víctimas”: el cine de Indira Cato y la historia de Olimpia frente a las cifras de ciberacoso en México

2026-03-05 10:02:46 - MUNDO


Olimpia Coral pasó de ser víctima de violencia digital a convertirse en una activista que logró que se tipificaran y sancionaran los delitos que violan la intimidad sexual de las personas en internet. Desde 2014, cuando comenzó a circular el video en el que ella aparecía, su vida ha dado un giro. Esa historia se cuenta en Llamarse Olimpia, un documental que forma parte de la selección de 21.ª Gira de Documentales Ambulante.

Dirigido por Indira Cato, el documental retrata la lucha de Olimpia y del grupo de mujeres que al igual que ella vivieron este tipo de violencia e impulsaron cambios legislativos para que ya no quede impune; aunque su apuesta, más que por el punitivismo, aspira a un cambio de conciencia en la sociedad sobre estas conductas.

En entrevista con Animal Político, Cato afirmó que tiene la convicción de hacer “cine esperanzador”. “Creo que hay mucha gente que comparte este sentimiento y es que ya no podemos vivir escuchando noticias aterradoras y viendo panoramas desoladores. Eso aplica para las noticias pero también para las películas y los documentales”, explicó la cineasta.

“Para mí es importante hacer películas que sí denuncien, que sí muestren los horrores que están pasando, pero que también nos dejen una lucecita de esperanza y de decir, bueno, sí está horrible todo, nos falta un montón de camino, pero se están logrando cosas. Es importante recordarnos que no todo está estancado”.

En junio de 2025, Llamarse Olimpia se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara. Ha tenido un buen recibimiento por parte del público, pero para su directora el logro principal es otro. “Que las víctimas se sienten dignamente representadas, no se sienten revictimizadas. Para mí eso era lo más importante”, aseguró.

Indira Cato explicó que el documental le habla a todas las mujeres porque “al final si no somos víctimas, somos potenciales víctimas. Todas lo somos”.

En México, el 21 % de la población de 12 años y más que utilizó internet en 2024 fue víctima de ciberacoso, lo que equivale a 18.9 millones de personas (8.3 millones de hombres y 10.6 millones de mujeres), según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Lee más: Editatonas y una escuela de mujeres wikipedistas: ¿cómo reducir brechas de género en esta enciclopedia?

Los estados con mayor porcentaje de usuarios de internet que experimentaron ciberacoso ese año fueron Yucatán (29.7), San Luis Potosí (26.9), Hidalgo (26.2), Durango (26) y Zacatecas (25.9), mientras que las entidades con los porcentajes más bajos fueron Morelos (15.1), Tamaulipas (16.1), Baja California (16.2), Chihuahua (17) y Quintana Roo (17.4).

Las situaciones de ciberacoso que más se reportaron ante el INEGI fueron el contacto mediante identidades falsas, mensajes ofensivos, llamadas ofensivas, insinuaciones o propuestas sexuales y recibir contenido sexual. También se mencionaron la suplantación de identidad, provocaciones para reaccionar de forma negativa, críticas y amenazas de publicar información, audios o videos para extorsionar.

A pesar de este panorama, sostuvo, “no hay que caer en el desespero ni en la angustia, pero sí hay que ser conscientes”. Y este planteamiento, dijo, se refleja en la cinta para que “la gente pueda conmoverse, cuestionarse, desatar diálogos y querer investigar más”. Tanto el trato sensible con las víctimas como la forma de mostrar esta problemática, sin caer en el amarillismo, son resultado de la “mirada femenina que tiene esa delicadeza que no necesariamente han mostrado otro tipo de espacios”, expresó la directora.

“Fue muy lindo tener reflexiones sobre estos temas que a nosotras mismas (como producción) nos podían atravesar y afectar. Es nuestro trabajo, pero también había un interés personal de cada una para contar esta historia por lo mismo, porque nos atraviesa, porque estamos inmersas y somos potenciales víctimas, o por lo menos estamos en constante temor de cualquier violencia de género”, refirió.

Sigue leyendo: Marcha del 8M 2026 en los estados: rutas, horarios y puntos de encuentro

Indira Cato aseguró que han logrado llegar a públicos que no esperaban porque no se trata de un documental que señale culpables: “no creo que sea un problema de hombres buenos y malos, sino mucho más complejo”. En cambio, explicó, el documental se centra en el dolor de las víctimas y en su lucha.

“No nos interesa exponer a agresores, nos interesa que los hombres vean lo que esa violencia está provocando y que hagan lo que puedan con esa información”, indicó.

Este es el primer documental dirigido  por Indira, lo que para ella ha tenido un significado especial porque “el patriarcado está en todos lados y el cine no es la excepción, por lo que decidir ser directora, hacer un equipo de mujeres, fue todo un reto, y no porque no existan, sino porque no lo recomiendan”.

“Ha sido un camino muy curioso, porque acabó volviéndose una lucha detrás de la cámara también. Nos pusimos a reflexionar que cuando hemos estado en festivales nos preguntan si vamos a un taller o si llevamos un corto, porque les cuesta creer que tenemos un largo en competencia oficial”, compartió Indira Cato.

Lee: Cuando las letras se vuelven protesta: un taller de pósteres y carteles para el 8M

Para las mujeres que integran la producción del documental fue sorprendente que “no era normal” ver un equipo con un componente femenino de liderazgo. Por ello, celebran que el documental haya ganado el Premio Mezcal a Mejor Película en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara y el Premio Ojo a Mejor Documental Mexicano en la Edición 23 del Festival Internacional de Cine de Morelia.

“No era la intención original, o no lo habíamos visto así, pero estamos abriendo camino a las nuevas generaciones. Estamos haciendo un huequito para que haya más cine con miradas femeninas, con nuestras perspectivas, contando nuestras propias historias y las cosas que nos atraviesan”, mencionó la cineasta.

También lee: Sheinbaum prevé blindar Palacio Nacional con vallas ante marcha por el 8M; justifica medida para proteger a asistentes y policías

Esas miradas femeninas las llevaron a trabajar tomando en cuenta las reflexiones del equipo desde distintos ángulos: “teníamos a Laura, la fotógrafa, cuestionando cómo registrar los cuerpos de las mujeres; a Jazmín, que trabaja en la investigación, y un montón de trabajo invisible detrás de cada escena, porque hacer una película donde las víctimas se sientan dignamente representadas no es tan fácil”.

Como parte de la selección del festival Ambulante, Llamarse Olimpia se presentará en cines de la Ciudad de México, Querétaro y Michoacán, y de manera independiente en Cine Tonalá, Cinemanía, la Cineteca de Tijuana, la Cineteca de Nuevo León, el foro cultural Kinoki de Chiapas, y Nayarlab, en Nayarit.