Cuba pierde vuelos y turistas a un ritmo vertiginoso

2026-04-16 16:58:46 - MUNDO


La decisión de Iberia de suspender, a partir de junio de 2026, sus vuelos directos a Cuba, confirma una tendencia que ya se venía gestando desde hace años: el progresivo abandono de la isla por parte de las aerolíneas internacionales. A petición de DW, el departamento de prensa de Iberia explica que la suspensión se debe a la situación que atraviesa el país, que ha afectado de manera muy significativa a la demanda. La aerolínea reducirá primero frecuencias y, desde junio, parará temporalmente la ruta, con la intención de retomarla más adelante si las condiciones mejoran.

Pero el problema no es sólo la baja demanda de vuelos. Iberia había tenido que hacer escalas técnicas para repostar combustible fuera de Cuba, una clara muestra de la falta de queroseno que sufre el país.

La retirada de Iberia se une a una tendencia más amplia. En 2025, Condor dejó de operar sus vuelos directos desde Alemania. La aerolínea Air Canada se vio obligada a suspender sus viajes debido a problemas con el combustible. La ruta desde Perúya no es operada por LATAM Airlines. Incluso Cubana de Aviación ha tenido que bajar su actividad.

El resultado es una merma importante de las conexiones aéreas. Menos vuelos significa también menos asientos disponibles, costos más elevados para los viajeros y menor previsibilidad. De este modo, Cuba se convierte en un destino más caro y menos fiable frente a los competidores del Caribe.

Las consecuencias van más allá del sector turístico. En una economía que depende de la divisa, la caída del turismo afecta a toda la cadena de valor: hoteles, transporte, restauración, alquileres privados, comercio.

En entrevista con DW, el economista y profesor adjunto en la American University de Washington, Ricardo Torres Pérez, advierte que la tendencia negativa no es reciente: "El número de visitantes internacionales ya venía disminuyendo en los últimos años", y volvió a bajar en 2024 y 2025.

Según el experto, "podría caer hasta un 50 por ciento este año", lo que implicaría pérdidas de cientos de millones de dólares en ingresos turísticos. En este contexto, el desplome del turismo agrava una situación económica ya deteriorada y reduce aún más el acceso a divisas.

La escasez de queroseno ha impulsado la crisis, pero no la explica por sí sola. Los problemas del sector turístico cubano vienen de antes. Paolo Spadoni, economista y profesor asociado de la Universidad de Augusta, en Georgia, señala a DW que "el sector turístico cubano ya exhibía claros signos de cansancio antes incluso del Covid”.

Después de la pandemia, Cuba ha tenido "la recuperación más lenta y peor de todo el Caribe”, y sigue muy por debajo de los niveles de 2019. Spadoni, coautor del libro El turismo cubano: evolución de la industria, retos y perspectivas, habla de ineficiencias estructurales, baja calidad de los servicios, falta de recursos e infraestructuras obsoletas. A eso hay que sumar los problemas que saltan a la vista del visitante, como apagones, escasez de productos básicos y deterioro urbano.

Spadoni dice que es un problema de fondo. El sector se mueve en torno a "un modelo caduco” que necesita cambios estructurales de fondo.

El turismo, que llegó a aportar alrededor del 10 por ciento del PIB y a ser una de las principales fuentes de divisas, ha perdido fuerza como motor económico. También han hecho que el destino sea menos atractivo para los viajeros, en especial europeos, factores externos como las sanciones de Estados Unidos y las limitaciones a los viajes.

El impacto no se limita al sector turístico. En entrevista con DW, el politólogo Bert Hoffmann, del Instituto Alemán de Estudios Globales y Regionales (GIGA, por sus siglas en inglés) señala que "el turismo es la rama económica más importante de Cuba” y que su declive repercute en todo el país.

Además, advierte que la recuperación no va a ser inmediata: " No es un problema a corto plazo, sino que depende de una estabilización general de la economía cubana". Los ingresos decrecientes restringen la habilidad del Estado para financiar servicios básicos, justo cuando la presión económica se intensifica.

La dinámica actual tiende a intensificarse. Menos vuelos, menos turistas. Menos turistas hacen bajar la ocupación hotelera. Y la menor ocupación desanima a las aerolíneas a mantener o reabrir rutas.

De este modo, el retroceso del turismo se convierte en un freno para toda la economía. En un contexto de escasa expansión económica, la crisis deja de ser una crisis de sector para convertirse en una crisis estructural.

Según los expertos consultados, la salida de Iberia no supone el principio del problema, sino que confirma su profundidad. Sin cambios de fondo, el turismo cubano difícilmente podrá recuperar el papel que tuvo en el pasado.

(ms)