Venezuela: radiografía a los cien días de Delcy Rodríguez

2026-04-13 12:35:46 - MUNDO


En los cien días de gobierno de Delcy Rodríguez, tras la captura de Nicolás Maduro en una acción militar de Estados Unidos el pasado 3 de enero, Venezuela ha vivido una serie de cambios. "Estos cien días representan algo sin precedentes en la historia reciente del país, porque es la supervivencia adaptiva del chavismo sin Maduro, bajo tutela estadounidense", dice a DW John Polga-Hecimovich, profesor titular de Ciencia Política de la Academia Naval de Estados Unidos.

"A pesar de que algunos analistas y ciudadanos venezolanos sienten que los cambios son muy pocos y muy lentos, la verdad es que en términos objetivos la transformación es bastante drástica", indica a DW Víctor Mijares, profesor e investigador en Ciencia Política y Estudios Globales en la Universidad de los Andes, Colombia.

La presidenta encargada ha cumplido con Estados Unidos, aplicando medidas que aseguran su permanencia en el poder. Entre otras, está la entrega de petróleo, la reforma de este sector con una privatización parcial, una ley minera en debate y la apertura a la inversión extranjera. Los cambios se manifiestan, por ejemplo, con la ampliación de vuelos comerciales y la llegada de inversores a Caracas. A su vez, Estados Unidos levantó sanciones y restableció relaciones diplomáticas con el país sudamericano.

Se mantiene la estructura chavista dentro de los cambios y "Delcy Rodríguez está liberalizando la economía, pero sin ceder control político", señala Polga-Hecimovich. Internamente, la mandataria ha logrado consolidar su poder al desplazar o reducir la influencia de figuras emblemáticas del chavismo y poner a personas de su confianza en posiciones clave. Renovó la cúpula militar, expulsó a asesores cubanos, rusos e iraníes, y destituyó a aliados de Maduro, como Vladimir Padrino López. El empresario Álex Saab, señalado como testaferro del expresidente, fue detenido para ser extraditado a Estados Unidos.

Tras 27 años de régimen —primero con Hugo Chávez y luego con Nicolás Maduro—, si bien hay cambios políticos relevantes, "el proceso de transición puede ser un poco más lento de lo esperado”, dice a DW Neida Colmenares, profesora del departamento de Políticas Públicas de la Universidad de Santiago de Chile (USACH).

"En materia humanitaria y económica para la población son pasos lentos, porque además eso implicaría un desmontaje que podría terminar siendo muy drástico y generar inestabilidad”, afirma Mijares. Los efectos para el ciudadano común van a tardar, "porque el daño económico e institucional de Venezuela ha sido tremendo”, subraya.

Con todo, Polga-Hecimovich estima que el venezolano está optimista. "Hay una sensación de apertura y menos miedo que hace cuatro meses”, asegura. Aunque la liberalización de Delcy Rodríguez es restringida, "para la ciudadanía venezolana representa algo de esperanza, cosa que no han tenido desde las elecciones de julio de 2024”, plantea. Asimismo, valora la Ley de Amnistía como uno de los aspectos más positivos, así como la excarcelación de opositores.

A la fecha, según la ONG Foro Penal, han sido liberados alrededor de 600 presos políticos. "Este uno de los hechos más relevantes, si bien hay 500 personas que siguen detenidas”, destaca Colmenares. La profesora de la USACH también considera que se ha avanzado en mayor pluralidad, aunque no se puede decir que haya medios de comunicación libres.

"Creo que hay mejoras reales para la ciudadanía, pero también son mejoras parciales y frágiles, porque el aparato represivo sigue intacto. Ha habido un cambio de gobierno, pero no de régimen”, indica el profesor de la Academia Naval de Estados Unidos. "Los colectivos siguen patrullando las calles, las leyes de odio que criminalizan la disidencia siguen vigentes. Hay presos liberados, pero con condiciones restrictivas, y varios de ellos no pueden o no quieren hablar públicamente. El sistema judicial sigue controlado por el chavismo. La Ley de Amnistía ha sido criticada por las propias organizaciones de derechos humanos como insuficiente”, advierte.

Otro signo de cambio que destaca Colmenares es que los movimientos de familiares de presos políticos, organizaciones de derechos humanos, federaciones de estudiantes y gremios de trabajadores se están rearticulando y teniendo más visibilidad en el espacio público. "Hubo manifestaciones estudiantiles en febrero, que no fueron reprimidas. Eso era algo impensable hace un año”, complementa Polga-Hecimovich.

En este contexto, la presidenta anunció un aumento del salario, aunque no se sabe de cuánto ni para quiénes. "Ha tratado de mostrar un nuevo chavismo, dialogante, más abierto, que ahora sí va a resolver los problemas económicos, pero ese tipo de anuncios no tiene credibilidad. Para la gente en Venezuela es más de lo mismo”, comenta Colmenares.

Rodríguez ha demostrado gran habilidad como operadora política, en "un gobierno autoritario, pero más pragmático y menos ideológico que el de Maduro. Su gestión puede entenderse como un malabarismo permanente entre dos audiencias: Washington y su base chavista”, plantea Polga-Hecimovich. Si la mandataria logra tener éxito en la recuperación económica, esto podría darle cierta estabilidad para mantenerse en el poder.

Para Mijares, "Delcy Rodríguez está creando su propia base de poder y eso hace que los asuntos de estabilidad política estén por encima, en materia de prioridades, que cualquier tipo de recuperación y mucho más de la transición”.

"Los cambios de la cúpula política y militar no son suficientes, pero sí son bastante rápidos y todavía creo que podríamos decir que la ventana de oportunidad para una transición sigue abierta”, afirma Mijares.

El escenario más probable, de 6 a 18 meses, para Polga-Hecimovich, "es la continuación del statu quo. Un gobierno chavista reformado económicamente, pero sin democracia real, con los Estados Unidos como tutor de facto y sin fecha clara para elecciones". En su opinión, la transición política es poco clara, "sin hoja de ruta, sin fechas, sin condiciones claras". Si bien el escenario está abierto, por ahora ve probable que se mantenga la situación, en parte porque Estados Unidos está conforme. De regresar a Venezuela, María Corina Machado podría afectar este equilibrio, pues tiene el potencial de movilizar a la ciudadanía.

Un elemento que podría acelerar la transición política es la presión económica de empresas petroleras que insisten en "un gobierno legítimo, que pueda perdurar en el tiempo y se acople a las normas internacionales para libertades económicas y hacer negocios”, postula Mijares. Esto podría abrir la puerta a elecciones con Machado como candidata, pero también con fuerzas del chavismo, como la actual presidenta encargada. Sin embargo, Colmenares cree que "es muy difícil que el chavismo por sí mismo o Delcy Rodríguez vayan a liderar y convocar un proceso de transición” en el que, estima, el oficialismo tendría muy pocas posibilidades de éxito.

El regreso de la diáspora se ve aún más incierto y dependerá de que mejoren las condiciones económicas, de seguridad y de que haya una transición democrática con elecciones libres. La profesora de la USACH observa que, en un país envejecido, donde hay más pensionados que cotizantes, ya que perdió el 25 por ciento de su población en los últimos ocho años -la mayoría de ellos en edad productiva-, el retorno es un factor clave para la reactivación de la economía.

La experta señala que hoy el principal ingreso en Venezuela son las remesas de la diáspora. "Siete de cada diez familias tienen una persona migrante fuera, que es un proveedor importante en el sustento económico del hogar”, explica. Junto con el impulso de la industria petrolera, en la estrategia económica será fundamental la recuperación del capital humano.

(dz)

Fuente: google.com