A 25 días del derrame de petróleo en el Golfo de México: 630 kilómetros afectados y sin certeza de qué lo provocó

2026-03-26 14:11:47 - MUNDO


A 25 días del inicio de reportes del derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, ciudadanos y organizaciones civiles han denunciado la afectación a más de 60 sitios en Tabasco y Veracruz. Las afectaciones alcanzan 630 kilómetros en el Golfo de México.

Hasta el 25 de marzo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó sobre la recolección de 128 toneladas de residuos impregnados con petróleo crudo en 165 kilómetros del litoral entre Veracruz y Tabasco. 

Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que aún no se identifica la causa del derrame, pese a que se señaló a una empresa privada de ser la causante de este hecho. 

Profepa dice que fue una empresa, pero todavía no está totalmente identificada. Entonces, por eso hice el grupo interdisciplinario para realmente conocer y ver si todavía hay alguna fuga o no hay alguna fuga, o fue nada más de una sola ocasión”, señaló la mandaría.

En El Sabueso te contamos la cronología de los hechos. 

De acuerdo con organizaciones ambientalistas, entre el 6 y 10 de febrero se  detectaron manchas pequeñas en una zona cercana a la plataforma Abkatún, frente a las costas de Campeche. 

El 14 de febrero, la mancha alcanzó 50 km cuadrados, además, el vertido de petróleo continuó por tres días y fue dispersándose debido a las corrientes marinas y condiciones meteorológicas hasta llegar a las costas de Veracruz y Tabasco. De acuerdo con Greenpeace embarcaciones comenzaron a realizar labores de contención, lo que evidencia un “conocimiento temprano, contención insuficiente y opacidad oficial” frente a un evento que no fue comunicado oportunamente .

Los primeros días de marzo se reportaron las primeras manchas de petróleo en el norte de Tabasco, así como en Tamiahua, Tuxpan y Cazones, Veracruz. Un día después, Petróleos Mexicanos (Pemex) negó que sus instalaciones tuvieran alguna fuga de crudo. 

El 4 de marzo, el derrame dañó la Laguna Ostión y afectó la pesca en la zona. En este momento se identificaron 16 sitios deteriorados, tales como Pajapan, Veracruz. 

El 9 de marzo, pobladores de Alvarado, Veracruz, denunciaron la presencia de crudo en zonas de pesca. También se detectaron manchas en las playas de Catemaco. 

Entre el 12 y 14 de marzo, la mancha de petróleo había afectado 39 localidades en 230 kilómetros del litoral. La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, aseguró que el crudo ya había llegado a Boca del Río. 

En ese momento, la Semarnat anunció investigaciones sobre el origen del contaminante, mientras que la Marina activó el Plan Nacional de Contingencias para el Derrame de Hidrocarburos. 

El 19 de marzo, Pemex anunció que las labores de limpieza en las costas de Veracruz y Tabasco alcanzaron un avance del 85 %. Para este momento se reportaron 500 kilómetros afectados. 

En Tuxpan y la Isla Lobos, las autoridades reportaron el retiro de tres toneladas de restos sólidos de hidrocarburos. Igualmente, se anunció el deceso de tortugas y delfines, los cuales fueron fotografiados con manchas de petróleo. Sin embargo, las autoridades veracruzanas aseguraron que su fallecimiento no estaba relacionado con el derrame de crudo. 

El 23 de marzo, la presidenta Sheinbaum llamó a la Fiscalía General de la República (FGR) a iniciar una investigación por este suceso, mientras que la Red Corredor Arrecifal de México informó la afectación a 51 sitios. Ese mismo día, Greenpeace México aseguró que el derrame seguía sin control y cuestionó directamente los reportes oficiales de limpieza. 

De acuerdo con la organización, aunque las autoridades sostenían que las playas estaban limpias, la mayoría seguía contaminada y aún recibiendo chapopote. Además, criticó que las labores se concentraran en playas turísticas, dejando sin atención zonas más alejadas y ecológicamente sensibles.

Al día siguiente, el 24 de marzo, la mandataria anunció la creación de un grupo interdisciplinario para investigar la causa de este derrame. 

De acuerdo con Pemex, se han atendido 223 kilómetros de playas en las cuales se han retirado más de 430 toneladas de contaminantes de los mares y costas. Hasta el momento, se han invertido 217 millones de pesos en labores de limpieza de playas. 

Mientras, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) informó la recolección de 1.5 toneladas de hidrocarburos en el Sistema Arrecifal Veracruzano y 37 toneladas en el norte de Veracruz. 

Por otra parte, la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México publicó un diagnóstico que dimensionó el problema a otra escala. Según su información, el derrame se había extendido a lo largo de 630 kilómetros de costa, desde la laguna de Tamiahua hasta Paraíso, Tabasco, que implica la extensión del corredor arrecifal del suroeste del Golfo. 

El mapeo identificó al menos 51 sitios con presencia de hidrocarburo —42 en Veracruz y 9 en Tabasco— y documentó que el petróleo seguía arribando a las playas, especialmente tras eventos de viento del norte .

Por otra parte,  se realizó el hallazgo de un delfín muerto en la zona de la Rivera veracruzana que, en  redes sociales fue vinculada con el derrame del hidrocarburo. Cabe recalcar que  la gobernadora del estado,  Rocío Nahle rechazó esa relación y aseguró que no hay evidencia de que la muerte de fauna está asociada directamente al evento, aunque organizaciones ambientales advirtieron que esa era la causa de muerte de al menos 12 animales muertos entre los cuales se identificaron 7 tortugas, 3 delfines, 1 pelícano. 

El 23 de marzo, Greenpeace difundió una imagen que mostraba una extensa mancha oscura en el Golfo de México y aseguró que se trataba de un derrame con afectaciones a lo largo de 630 kilómetros de costa.

En sus mensajes, la organización denunció daños al corredor arrecifal, afectaciones a la fauna marina, abandono de comunidades pesqueras y una respuesta insuficiente de las autoridades. La narrativa fue clara: se trataba de una crisis ambiental de gran escala que no estaba siendo atendida adecuadamente.

La imagen y los mensajes se viralizaron rápidamente. Videos, publicaciones y notas retomaron la cifra de cientos de kilómetros afectados, con lo que se consolidó la idea de un derrame masivo.

En pocas horas el tema escaló a conversación nacional, aumentó la presión sobre Pemex y el gobierno y se instaló la percepción de un desastre ambiental. La potencia visual de la imagen viralizada jugó un papel clave, pues más allá de los datos, lo que dominó fue la impresión de una catástrofe visible desde el espacio. 

En la misma línea, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, reconoció la presencia de hidrocarburos en playas, pero insistió en que no provenían de la empresa estatal y aseguró que la cantidad del derrame era mínima. 

Para el 24 de marzo,  la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México publicó un diagnóstico que dimensionó el problema a otra escala pues suman alrededor de 125 sistemas en la región y de los que dependen miles de familias pesqueras. También han documentado afectaciones a manglares, particularmente en la Laguna del Ostión, así como a fauna marina

Poco después, el 25 de marzo, llegó la respuesta institucional. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), presentó un análisis que cuestionó directamente la versión de Greenpeace, aunque sin mencionarla por su nombre.

El análisis sí reconoció la presencia de hidrocarburos en el mar, pero con características distintas. El mensaje oficial fue, en resumen, que sí había contaminación..

Tras el desmentido oficial, Greenpeace defendió su postura. La organización aclaró que su imagen no pretendía ser una fotografía exacta, sino una reconstrucción basada en reportes de campo y datos disponibles.

También insistió en que el problema existe y es relevante, en que las autoridades minimizan la situación y que la atención sigue siendo insuficiente. Lejos de cerrarse, la discusión se transformó en un conflicto abierto sobre la interpretación de la evidencia.

Y en un comunicado del 25 de marzo apuntó: “Desde nuestras redes sociales compartimos una infografía elaborada por el medio de comunicación El Independiente, dándole el crédito correspondiente y señalando que era una imagen ilustrativa, nunca se afirmó que fuera un mapa satelital, ni de nuestra autoría. Diversos medios la retomaron asegurando que la imagen era nuestra, lo cual es erróneo, sin embargo, asumimos la responsabilidad de haber compartido la imagen y lamentamos si ésta generó confusión por proveer información poco precisa”.

 Mientras el gobierno sostiene que el evento está siendo atendido, que hay avances en la limpieza y que no hay evidencia de responsabilidad de Pemex, organizaciones y comunidades documentan un escenario distinto: un derrame que comenzó antes de lo reconocido, que podría haberse originado en la zona de Campeche y que hoy tiene efectos visibles en Veracruz y Tabasco.

Habitantes y pescadores han reportado presencia de contaminantes en playas y zonas costeras, así como falta de atención en algunos puntos, mientras que las autoridades han informado avances en labores de limpieza en zonas específicas, con énfasis en áreas prioritarias.

A más de un mes de los primeros indicios, el derrame sigue sin una explicación completa. Y mientras no se esclarezca su origen, también seguirá abierta la posibilidad de que su alcance —geográfico y ambiental— sea mayor de lo que hasta ahora han reconocido las autoridades.

Fuente: gob.mx