Los intereses detrás del boom del amoniaco en México

2026-03-25 09:10:46 - MUNDO


Durante la última década, en el noroeste de México se han pretendido instalar proyectos para la reexportación de gas metano estadounidense vía marítima, pero también un conjunto de empresas buscan establecer un “centro maquilador” de este gas para la producción petroquímica de exportación. En este contexto existen megaproyectos en Topolobampo y la Bahía de Ohuira, Sinaloa, como la planta de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) que pretende producir 2,200 toneladas diarias (t/d) de amoniaco utilizando gas metano importado como materia prima. 

La empresa GPO es filial de la compañía suizo-alemana Proman Holding AG y anunció su proyecto en 2013. Desde esa fecha se generó el legítimo rechazo de la población, particularmente del pueblo Mayo-Yoreme por los riesgos e impactos asociados. A pesar de esto, en 2020 el banco alemán KfW anunció el financiamiento de USD 860 millones (68% de la inversión total). 

Durante estos días una comitiva del movimiento Aquí No! inició una agenda de trabajo en Alemania para visibilizar los riesgos e impactos que enfrentan con la planta de GPO, situación agudizada con el nuevo proyecto petroquímico de metanol llamado Pacific Mexinol, que tiene el apoyo del banco alemán KfW a pesar de la oposición de la población de la Bahía.

¿Qué es el amoniaco y qué impactos tiene?

El amoniaco es un gas que se usa principalmente en la producción de fertilizantes (80% de su consumo), fibras sintéticas, plásticos y explosivos y actualmente forma parte de las falsas soluciones climáticas que promueven su uso como combustible o vector para la industria del hidrógeno. Es un gas inflamable con una toxicidad aguda por ingestión e inhalación y en altas concentraciones puede ser mortal. Esto último, GPO lo reconoce en su Manifestación de Impacto Ambiental señalando que en caso de fuga en el aminoducto de la planta, se podrían producir daños potencialmente mortales en un radio de hasta 45 km, poniendo en riesgo la vida de más de 13,600 personas y la salud de más de 532,000. 

 

La industria del amoniaco por sí sola consume el 3-5% del gas metano mundial, libera las mismas emisiones de CO2 que todo el sistema energético de Sudáfrica, y su uso intensivo en la agricultura emite 2/3 de las emisiones globales de óxido nitroso (N2O), un gas de efecto invernadero 265 veces más potente que el CO2.

Otros proyectos de amoniaco en México 

Se han anunciado otros 8 proyectos, uno de los cuales es promovido por Pemex quien en 2024 firmó un acuerdo con Mota Engil para desarrollar una planta en Poza Rica, Veracruz, con una capacidad de producción de 1,200 t/d de amoniaco usando gas metano como materia prima.  

De los proyectos restantes, la mayor parte corresponden a lo que la industria petroquímica promueve como una nueva mercancía, el amoniaco “verde” (producido con hidrógeno “verde” que resulta de la separación de agua por electrólisis usando electricidad de origen eólica o solar. Cinco de estos son promovidos por empresas europeas que buscan invertir en una supuesta “descarbonización” de sus economías mediante la producción energética principalmente en África y América Latina donde se concentran los impactos y riesgos asociados al consumo energético del norte global. 

En este proceso de subordinación neocolonial destaca el papel de Alemania. Además de Proman y KfW involucrados en el proyecto de GPO, existen otros 2 proyectos de amoniaco “verde” relacionados con inversiones de este país: El primero es Marengo I en Campeche con la participación de Hy2gen AG y de la Sociedad Alemana de Cooperación Internacional (GIZ) a través del Programa Internacional de Fomento del Hidrógeno (H2Uppp) y; el segundo es un proyecto en Puerto Chiapas promovido por GH2 Solutions GmbH. En conjunto, los intereses de empresas alemanas en América Latina han sido promovidos por el Ministerio de Economía y Protección del Clima de Alemania (BMWK) y la (GIZ) en la región. 

También es importante mencionar el proyecto Helax Istmo promovido por el fondo de inversión danés Copenhagen Infrastructure Partners (CIP) en el contexto del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec por ser el de mayor producción estimada con 1 millón de toneladas anuales de amoniaco “verde”, y al igual que los anteriores, implica la construcción de parques eólicos y fotovoltaicos de gran escala, así como el consumo de grandes volúmenes de agua con todos los impactos socioambientales asociados.  

¿Amoniaco para consumo local o para exportación?

La empresa GPO menciona constantemente que el amoniaco que pretende producir servirá para abastecer la demanda en México, que en los  últimos 15 años se ha convertido en un importador neto de amoniaco y fertilizantes. De manera menos reiterada, la empresa también ha dicho que el amoniaco será exportado a Estados Unidos y que toda la comercialización del amoniaco será realizada por una empresa del grupo Koch actualmente demandado por prácticas monopólicas en el incremento de los precios de fertilizantes.

Durante los últimos 6 años, la demanda de amoniaco en México ha promediado 965 mil toneladas anuales de acuerdo con datos de la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ), lo que representa una demanda aproximada de 2,650 t/d. La capacidad de producción en México es de 1,920 t/d en la planta de Pemex en Cosoleacaque a la que se suman 1,200 t/d de la planta en construcción en Poza Rica, además del incremento en la producción de otros tipos de fertilizantes en el país. Aunque la capacidad en Cosoleacaque no opera en su totalidad, las inversiones para su rehabilitación se han incrementado recientemente.  

El volumen acumulado del total de los nueve proyectos es de 2.8 millones de toneladas anuales, lo que rebasa por mucho la demanda local, mostrando que esta proyección no se corresponde con las necesidades del país 

En este contexto, resulta fundamental solidarizarse con espacios de denuncia como la visita del movimiento Aquí No! a Alemania, pues contribuyen a desmontar la narrativa que presenta estos proyectos como estratégicos para el desarrollo y la soberanía alimentaria, cuando en realidad sólo profundizan la subordinación de México a los intereses de los nuevos mercados de la transición energética en su forma hegemónica, a costa de múltiples impactos socioambientales para las comunidades locales.   

* Luis Fernando Pérez Macías y Yannick Deniau forman parte de @GeoComunes, Geografía Colaborativa en Defensa de los Bienes Comunes





Fuente: x.com