Próximo presidente de Colombia heredará déficit histórico comparable con los años 90 y la pandemia

2026-03-12 11:29:46 - MUNDO


El próximo presidente que llegue a la Casa de Nariño recibirá una de las situaciones fiscales más complejas de las últimas décadas.

Un análisis de Corficolombiana advierte queel país enfrenta un deterioro de las finanzas públicas comparable únicamente con los episodios más críticos de la historia reciente: la crisis económica de los años 90 y el choque extraordinario de la pandemia.

En 2025, el déficit del Gobierno Nacional Central alcanzó 6,4% del PIB, mientras que el déficit primario, que excluye el pago de intereses de la deuda, llegó a 3,5% del PIB, el nivel más alto en dos décadas si se deja por fuera el impacto excepcional del covid-19.

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Para los analistas, la gravedad del momento radica en un factor particular: el deterioro fiscal se presenta sin un choque macroeconómico externo que lo justifique.

La diferencia es que hoy el país no enfrenta un choque macroeconómico que genere la crisis”, señala el análisis de Corficolombiana.

“El deterioro fiscal ocurre en un contexto de crecimiento moderado y refleja, en gran medida, una expansión del gasto público que ha superado la capacidad de generación de ingresos de la economía”.

https://twitter.com/corficolombiana/status/2031067522036908360?ref_src=twsrc%5Etfw

Las cifras fiscales muestran que el principal motor del deterioro de las cuentas públicas ha sido el crecimiento del gasto estatal. En 2025, el gasto total del Gobierno Nacional Central se ubicó en 22,1% del PIB, uno de los niveles más altos de las últimas dos décadas.

En contraste, los ingresos del Estado se mantuvieron relativamente estables en 16,3% del PIB. Ese desbalance explica buena parte del aumento del déficit fiscal y del deterioro del déficit primario.

De hecho,frente a 2024, el déficit primario aumentó 1,2 puntos porcentuales del PIB, una señal clara de expansión fiscal en un contexto macroeconómico que, según los analistas, no justificaba ese incremento del gasto.

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El tamaño del déficit no solo afecta las cuentas del Estado. También puede tener consecuencias sobre el financiamiento de toda la economía.

Para Juan Goldin, economista de JPMorgan Chase, en Bloomberg, un déficit fiscal elevado obliga al sector público a competir con el sector privado por los recursos disponibles en los mercados financieros.

“Un sector público que este año tiene necesidades de financiamiento, en nuestros números, de US$50.000 millones, es un sector público que le saca US$50.000 millones de financiamiento al sector privado”, explicó el economista.

En ese contexto, Goldin advierte que el próximo gobierno deberá reducir el déficit fiscal y las necesidades de financiamiento del Estado.

El objetivo, señala, es permitir que bancos, inversionistas internacionales y fondos institucionales locales puedan destinar más recursos a financiar proyectos productivos del sector privado y no el gasto del sector público.

https://twitter.com/JulioCRomeroA/status/2031343904235131082?ref_src=twsrc%5Etfw

Aunque el déficit fiscal de 2025 terminó siendo 0,7 puntos porcentuales del PIB menor al proyectado inicialmente en el Marco Fiscal de Mediano Plazo, esa mejora tuvo una explicación particular.

La reducción se debió principalmente a un ahorro en el pago de intereses de la deuda, equivalente a 1,9 puntos del PIB, resultado de la estrategia de financiamiento implementada por el Ministerio de Hacienda.

Ese ahorro compensó unos factores negativos: mayor gasto primario, +0,5 puntos del PIB, menores ingresos: -0,7 puntos del PIB. Es decir, el alivio fiscal no provino de un ajuste estructural en las cuentas públicas, sino de condiciones financieras temporales.

El análisis también muestra que el deterioro de las finanzas públicas se ha intensificado en el último tramo del actual gobierno. Entre 2022 y 2025, el déficit primario aumentó 2,6 puntos porcentuales del PIB.

Ese deterioro se explica casi totalmente por el aumento del gasto público. Gasto primario: +2,7 puntos del PIB; e ingresos fiscales: prácticamente sin cambios. Esto confirma quela expansión fiscal ha sido impulsada por el gasto y no por un aumento estructural de los ingresos del Estado.

El escenario fiscal también se complica por la suspensión de la regla fiscal, el mecanismo que normalmente limita el crecimiento del gasto público. Con la regla fiscal suspendida, la principal restricción al gasto parece ser la disponibilidad de caja.

Sin embargo, la situación se vuelve más delicada por los elevados vencimientos de deuda interna programados para este año.

Según las estimaciones, el Gobierno deberá enfrentar vencimientos por cerca de 63 billones de pesos, lo que incrementa el riesgo de refinanciación y presiona las necesidades de liquidez del Estado.

Para recuperar la estabilidad fiscal y volver a cumplir la regla fiscal en los próximos años, el país necesitará un ajuste significativo en sus cuentas públicas.

Según las estimaciones de Corficolombiana, Colombia deberá realizar un ajuste fiscal de entre 3 y 4 puntos del PIB para volver a cumplir la regla fiscal en 2028.

Las proyecciones delComité Autónomo de la Regla Fiscal apuntan en la misma dirección. El comité calcula que el ajuste necesario para estabilizar la deuda pública podría ubicarse entre 3,5 y 4,5 puntos del PIB.

Se trata de un esfuerzo fiscal considerable que implicaría recortes de gasto, mayores ingresos o una combinación de ambos.

Además: Gobierno Petro gastó mucho más de lo que tenía: déficit fiscal, sin contar intereses, creció $60 billones entre 2023 y 2025