Cuba: ¿el mayor giro económico en décadas?

2026-06-19 17:42:29 - MUNDO


Cuba aprobó esta semana un paquete de 176 medidas económicas que modifica reglas en áreas clave como la inversión, el sistema financiero, el comercio exterior, la propiedad inmobiliaria, la energía y el sector empresarial.

Entre otras disposiciones, las reformas prevén la autorización de grandes empresas privadas, una mayor apertura a la inversión extranjera, la participación de actores privados en sectores hasta ahora reservados al Estado y cambios en el acceso a la propiedad y a los servicios financieros.

Ahora bien, ¿se trata de un cambio histórico o más bien de que "algo cambie para que nada cambie"? El análisis de los expertos consultados difiere.

Mientras algunos consideran las medidas una apertura sin precedentes en décadas, otros sostienen que no alteran los fundamentos del modelo económico vigente.

"Estas reformas constituyen probablemente el paquete de cambios más abarcador que se haya anunciado", evalúa el economista cubano Pavel Vidal Alejandro, residente en Colombia, en entrevista con DW.

A su juicio, si las medidas llegan a aplicarse de forma coherente, podrían acercar a Cuba a modelos como los de China o Vietnam, con un papel mucho más amplio para el mercado y la iniciativa privada.

Sin embargo, el economista advierte que el impacto de las reformas dependerá menos de lo anunciado que de su puesta en práctica. "Su alcance real dependerá de la secuencia, la profundidad y, sobre todo, de la implementación efectiva de las medidas".

"No se trata solo de aprobar medidas, sino de diseñar regulaciones, crear instituciones, coordinar políticas y evitar contradicciones entre los distintos niveles del Estado", puntualiza Alejandro. "La experiencia previa genera dudas razonables", sostiene.

Por su parte, la economista cubana Tamarys Bahamonde, profesora de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), subraya que el paquete reúne iniciativas de muy diverso tipo. "Hay propuestas más estructurales y otras más coyunturales, pero es un paquete de medidas que abarca definitivamente casi todas las áreas de la economía y la sociedad", afirma en diálogo con este medio.

La académica advierte, sin embargo, que las reformas deberán enfrentarse a un contexto particularmente adverso. Cuba llega a este proceso con "un fuerte deterioro de la infraestructura productiva" y con un sistema financiero y monetario "muy afectado", recuerda. Por ello, considera prematuro esperar resultados rápidos.

Mucho más escéptico es el economista cubano Elías Amor Bravo, director del blog Cubaeconomía. A su juicio, las medidas no solo serán insuficientes para resolver la crisis, sino que tampoco modifican los problemas estructurales de la economía cubana.

"Esto no es un paquete de medidas económicas. Desde luego no es un programa de política económica", sostiene. "No va a resolver ninguno de los principales problemas que tiene la economía, como por ejemplo la elevadísima inflación o el hundimiento del peso cubano", asegura a DW desde la ciudad española de Valencia.

Amor Bravo rechaza además la idea de que las reformas impliquen un cambio de rumbo. "No estamos ante un punto de inflexión en el modelo económico cubano. Cuba sigue siendo una economía marxista-leninista", indica.

"Cuba decide sin más permiso que el de su pueblo", afirmó el presidente Miguel Díaz-Canel al presentar el paquete de reformas.

Los expertos consultados, sin embargo, consideran que la coyuntura internacional explica, por lo menos en parte, el momento elegido para anunciarlas.

Amor Bravo va incluso más lejos. "Son medidas que tienen una clarísima dimensión política", afirma. A su juicio, los anuncios constituyen una respuesta al actual proceso de negociación entre Washington y La Habana y buscan demostrar que el gobierno cubano conserva margen de maniobra pese al deterioro de la situación económica.

Según Bahamonde, las reformas suelen llegar en Cuba cuando la situación se vuelve insostenible. "Si no tienen la soga al cuello, no hay reforma de ningún tipo", afirma.

La economista recuerda que las principales aperturas económicas impulsadas por Cuba en las últimas décadas también se produjeron en momentos de fuerte presión económica. En ese contexto, considera posible que los anuncios busquen también enviar una señal a Washington y contribuir a reducir la hostilidad estadounidense hacia la isla.

Para Alejandro, además, el éxito de estos cambios dependerá en buena medida de factores que escapan al control de La Habana. "Ninguna reforma interna podrá producir resultados significativos si no viene acompañada de una negociación con Estados Unidos que permita levantar el bloqueo energético y flexibilizar las sanciones", sostiene.

Pese a sus diferencias, los especialistas coinciden en un punto: la crisis que atraviesa Cuba no encontrará una solución rápida.

"Para el cubano de a pie, las condiciones no van a cambiar en el corto plazo. Esa es una realidad", concluye Bahamonde.

(cp)


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