2026-06-16 17:08:29 - MUNDO
Jericó, ubicado en el noroeste de Colombia, produce un café de fama internacional. Su cardamomo, aguacate y plátano también son importantes productos de consumo tanto nacional como internacional. "En 2007 llegó a este municipio, en Antioquia, una empresa minera con la pretensión de explotar cinco yacimientos minerales de escala mundial para extraer oro, plata, cobre y molibdeno", explica en Bruselas a DW Fernando Jaramillo, integrante de la Mesa Ambiental de Jericó.
"Esa extracción subterránea requeriría cuatro túneles de seis kilómetros de largo por diez de ancho. De llevarse a cabo, provocaría la transformación definitiva del municipio y los territorios vecinos, de vocación agrícola por generaciones. La extracción minera afectaría las aguas subterráneas y con ello la fertilidad de sus tierras y cultivos", añade.
De paso por el corazón de Europa, de camino a recibir en Estocolmo el premio de derechos humanos de Diakonia y Act Iglesia Sueca, Fernando Jaramillo toca puertas europeas para hacer visible el riesgo que esa extracción supone para el modo de vida de la región; también las consecuencias de enfrentarse al poder de una gran minera transnacional.
Con un permiso de extracción denegado y la declaración temporal de zonas protegidas en Jericó y municipios aledaños, la empresa minera anunció la suspensión de actividades en julio de 2025. No obstante, en agosto tendrá lugar un juicio penal contra once ciudadanos de Jericó.
La protesta pacífica de "los once de Jericó” consistió en intentar impedir que los vehículos de la empresa entraran en sus territorios, y en desmontar una plataforma de exploración construida ilegalmente. En un altercado entre personal de la minera y los habitantes de Jericó, un perro mordió a un minero. Todo esto se ha convertido ahora en una demanda por secuestro simple, hurto calificado y lesiones personales. Buscando apoyo en instancias europeas de protección a defensores de derechos humanos, Jaramillo comenta: "Si defender el agua es un crimen, entonces no existe la justicia".
A nivel internacional, el momento de traer este caso a Bruselas es clave, pues la estrategia Global Gateway avanza. Esta combina fondos de cooperación estatales con inversión privada para conectividad digital, transición energética y minerales críticos "en completa alineación con compromisos internacionales incluyendo la Agenda 2020 y sus objetivos de desarrollo sostenible", se afirma en un reciente comunicado del Consejo de la UE.
Cabe recordar que uno de esos objetivos es precisamente "garantizar la disponibilidad y gestión del agua". Según estos criterios, si una iniciativa europea pusiera en peligro las fuentes hídricas de una población, el proyecto no se aprobaría. El Consejo enfatiza la necesidad de una selección más transparente de los proyectos de inversión, mayor coordinación entre las instituciones de Bruselas, las delegaciones en los países socios y mejor monitoreo de resultados e impactos. Los estudios de impacto serían realizados antes de poner en marcha los proyectos.
Esta es la luz de esperanza para Jericó. "Aunque la legislación nacional favorece la actividad minera, que Jericó esté en una zona protegida temporalmente por cinco años da tiempo de realizar estudios del impacto que tendrían los túneles en las fuentes hídricas. Existe un estudio preliminar de la Universidad de Antioquia que así lo acredita", sigue Fernando Jaramillo. ¿Qué sucedería en caso corroborarse? "La minera tendría que abandonar definitivamente el proyecto", responde.
¿Es realista pensar que esos minerales se quedarán bajo tierra por respeto a las fuentes hídricas? Una mirada al vecino Perú no llena precisamente de optimismo. "En este momento tenemos más de 40 cuencas contaminadas por actividades mineras. Y cerca de un 65 por ciento de los conflictos socioambientales son por minería y agua. Esto sucede, por un lado, porque se desarrollan en nacientes y en cabeceras de agua", explica a DW Edwin Alejandro, responsable del área socioambiental de Red Muqui. "La minería, además, requiere de grandes cantidades de agua, lo cual agudiza su escasez", afirma, agregando que los once millones de limeños dependen de un río Rímac contaminado.
¿No hay una legislación que proteja las fuentes hídricas? "En 2017 se promulgó una ley para proteger cabeceras de cuencas. Pasaron cuatro años para que la Autoridad Nacional del Agua sacara el marco metodológico para su implementación. En total han pasado casi diez años con una ley, pero sin avances significativos. No hay voluntad política ni un presupuesto adecuado", comenta Edwin Alejandro, a pesar de que Perú es un líder minero global en cobre, oro, zinc, plata, estaño, plomo y molibdeno.
Cabe recordar que esos minerales son claves para las nuevas tecnologías y la transición energética. Al respecto, Fernando Jaramillo aseveró: "Reconocemos la necesidad de una transición energética para disminuir el consumo de fósiles. Pero la transición debe ser justa. Y no es justo que, en Colombia, en especial en Jericó, se pretenda imponer un proyecto minero en contra de la voluntad de la población".
Si bien para ambos países andinos China es el principal destino de sus minerales, "estamos conscientes de que Europa también está interesada en esos minerales para su desarrollo", comenta Fernando Jaramillo. Recalcando lo importante de la economía cafetalera y la producción agrícola para Colombia, concluye: "La extracción minera no se puede ni siempre ni en todo lugar. Puede arruinar la vida de comunidades enteras y acentuar problemas de desintegración social en el país”.
(cp)
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