Antes de la nuez, la granada y el picadillo, la temporada de chiles en nogada comienza con una búsqueda mucho más complicada, encontrar frutos grandes, carnosos, firmes y suficientemente resistentes para soportar el fuego, el pelado y el relleno. El chile poblano es el recipiente de uno de los platillos más esperados del calendario mexicano, pero también se ha convertido en una materia prima volátil, con precios que pueden subir o caer en cuestión de semanas.
Durante el monitoreo realizado por la Procuraduría Federal del Consumidor del 25 al 29 de agosto de 2025, el chile poblano registró un precio promedio nacional de 60.89 pesos por kilogramo. El costo más bajo fue en octubre de 29.90 pesos, mientras que el máximo llegó a 89 pesos por kilo en Iztapalapa, Ciudad de México. En Coyoacán se encontraron cotizaciones de 38 pesos en un mercado público y de hasta 79 pesos en establecimientos de Copilco.
La presión no terminó con las fiestas patrias. En la primera quincena de diciembre de 2025, el chile poblano aumentó 16.17% frente a la quincena previa; en el balance mensual de diciembre, el incremento alcanzó 17.74%, de acuerdo con la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera.
La escalada continuó durante 2026. En mayo y junio, el precio del poblano subió 41.42% mensual y acumuló un incremento de 74.6% anual. Para mayo todavía se encontraba 52.6% por encima del nivel observado un año antes. Agricultura atribuyó parte de la presión al cierre de cosechas, a la reducción estacional de la oferta y a las condiciones de los ciclos agrícolas.
Chile poblanoCortesía