El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, aseguró que el país ya no celebrará elecciones, una declaración que elimina públicamente la posibilidad de una competencia electoral cuando concluya su actual mandato y refuerza el sistema político que comparte con su esposa y copresidenta, Rosario Murillo.
El anuncio ocurrió durante el acto por el 46 aniversario de la Revolución Sandinista, celebrado este 19 de julio.
Ortega afirmó que no permitirá que la oposición vuelva a disputar el poder y reiteró que el país no regresará, según sus palabras, a una etapa dominada por partidos respaldados por Estados Unidos.
Reuters informó que el mandatario no explicó cómo se implementaría esa decisión.
Aunque Nicaragua ya enfrentaba fuertes cuestionamientos sobre la transparencia de sus procesos electorales, las declaraciones de Ortega representan un paso más allá: por primera vez afirma abiertamente que el país dejará de celebrar elecciones.
Durante su discurso, el mandatario sostuvo que no habrá nuevos comicios para que la oposición intente llegar al gobierno. No presentó una propuesta legal ni explicó qué mecanismo reemplazaría el actual sistema electoral, cuyo próximo proceso presidencial estaba previsto para el final de su mandato.
El anuncio llega un año después de una reforma constitucional que amplió el período presidencial a seis años y otorgó a Murillo el cargo de copresidenta. Ambos concentran el control de las principales instituciones del Estado, incluidas las fuerzas armadas, la policía y el sistema judicial.
La comunidad internacional ya había expresado preocupación por el deterioro democrático en Nicaragua. Las elecciones de 2021 fueron ampliamente cuestionadas después de que el gobierno encarceló a aspirantes presidenciales, dirigentes empresariales y opositores antes de la votación, mientras endurecía las leyes contra la disidencia.
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha sostenido que el gobierno de Ortega y Murillo transformó al país en un Estado autoritario mediante violaciones sistemáticas de los derechos humanos. Esa evaluación se suma a las críticas surgidas tras la represión de las protestas de 2018, que dejó más de 300 muertos, según organismos internacionales.
Estados Unidos también mantiene una política de sanciones contra miles de funcionarios nicaragüenses y sus familiares. La administración del presidente Donald Trump ha descrito al gobierno de Ortega como una dictadura.
Analistas y opositores en el exilio dijeron a Reuters que las palabras de Daniel Ortega confirman el fin de cualquier posibilidad de competencia democrática en Nicaragua. Para ellos, el mandatario dejó claro que no tiene intención de abrir el sistema político ni permitir que la oposición vuelva a disputar el poder mediante elecciones.
Tiziano Breda, analista de Armed Conflict Location & Event Data (ACLED), afirmó que el gobierno optó por eliminar por completo la competencia electoral en lugar de celebrar unos comicios controlados. El opositor Félix Maradiaga calificó el anuncio como una "confesión de miedo", mientras Salvador Marenco, del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, señaló que las reformas constitucionales de 2025 ya habían consolidado, en la práctica, un sistema de partido único con la oposición en el exilio.
Contribución: REUTERS
Boris Q'va es reportero nacional de noticias en tendencia en español para Connect/USA TODAY Network. Puedes seguirlo en X como @ByBorisQva o escribirle al correo BBalsindesUrquiola@gannett.com.
This article originally appeared on USA TODAY: Daniel Ortega dice que Nicaragua no volverá a celebrar elecciones