"¡Suéltalos, suéltalos!", gritaban las mujeres que atraparon, en flagrancia, a cuatro policías del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) de Venezuela robando dinero entre los escombros que dejaron los terremotos de 7.5 y 7.1 que azotaron la Costa Caribe del país hace exactamente una semana.
Como prueba del robo, las ciudadanas grabaron videos y los subieron a redes sociales. Allí se ve cómo uno de los agentes opta por el silencio mientras en sus manos sostiene con fuerza un fajo de dólares. Tras segundos de gritos en su contra, el policía decide responder una y otra vez con las mismas dos palabras.
"Todos tenemos necesidades, suelta eso", le grita la comunidad. El hombre responde: "Agarra sustancia", una frase que en Venezuela se usa como sinónimo de madurar, ganar experiencia, tener más criterio o cobrar fuerza y peso real.
Es decir, ante la indignación y el dolor, las autoridades contestaron: "maduren".
Tras esto, los gritos de dolor e indignación se intensificaron hasta que, entre toda la comunidad decidieron tomar el dinero y romperlo. "Ahora no hay nada, no hay pruebas ni siquiera", dijo una de las denunciantes.
"¡Lambucios, muertos de hambre!", dice otro vecino.
Diosdado Cabello, ministro de Justicia de Venezuela, aseguró que los cuatro agentes que fueron sorprendidos robando ya fueron capturados. Además, aseguró que se les expulsó de la Policía por "deshonrar su uniforme" y que desde el Gobierno serán "totalmente intolerantes" con quienes cometan actos inmorales e injustos en medio de la tragedia.
El director del CICPC, Douglas Rico, también respaldó aquella versión. "Los policías actuaron de manera indecorosa al apropiarse de valores económicos hallados entre los escombros", dijo en un comunicado publicado en sus redes.
El episodio, sin embargo, agranda la grieta de desconfianza que se ha creado entre los venezolanos y la Policía. No solo en el marco del régimen, sino también en medio de los terremotos que destruyeron La Guaira y Caracas. Y es que, desde hace semanas, ciudadanos denuncian que las autoridades no han hecho nada por ayudarles.
Hace dos días, en conversación con France 24, una mujer aseguró que mientras los rescatistas internacionales buscan sobrevivientes entre los escombros, la Policía venezolana no hace nada. Incluso, decidieron utilizar maquinaria para rescatar vehículos y objetos personales en varios edificios afectados, como Coral Park.
"Ahí está mi familia, mis muertos. ¿Cómo van a decir que es más importante sacar unos benditos carros que sacar gente de ahí?", le dijo al medio citado.
Adicionalmente, equipos internacionales como los Topos de Chile han denunciado que las autoridades nacionales no los dejan trabajar, pues los estarían interrumpiendo y obstaculizando cada varios minutos para pedirles sus papeles.
"En un minuto una de nuestras rescatistas le preguntó al militar 'oye, amigo, tú me has pedido mi documento al menos cinco veces, en estos días que llevamos acá. Cinco veces. Y ya sabes mi cara, sabes cómo me llamo. Entonces, ¿por qué?'. Y respondió: 'Porque nosotros tenemos órdenes de chequearlos cada cierto tiempo a ustedes porque pueden ser espías de los yanquis, o espías de Estados Unidos, o espías de Chile'", narró Francisco Lermanda, líder del equipo rescatista chileno.
Las presiones también habrían llegado desde los medios. "Llegó una muchacha de una televisora local, no quiero decir de qué medio. Me dijo: 'tienes que decirle esto y darle las gracias a tu presidenta (Claudia Sheinbaum)'", dijo Héctor Méndez, líder de los Topos Aztecas de México.