Fanático del vino, el asado y el paisaje: quién es “el chino Axel”, que enseña su idioma a docentes argentinos

2026-03-15 11:15:46 - ARGENTINA


MENDOZA.- Aunque recién comienza, no es un cuento chino. Es una historia real que ya dio los primeros pasos en nuestro país. Y en un lugar de peso: las aulas. Se trata de la enseñanza del chino mandarín a los alumnos mendocinos. Una medida que busca expandirse y concita cada vez más el interés de estudiantes y docentes en esta provincia, cuna del vino, que tiene al país asiático como uno de sus mercados estratégicos de exportación. Por eso, representa también oportunidades futuras.

Luego de pedidos de autorizaciones, por protocolo de ese país, a la Universidad de Nanjing (NJU), LA NACION pudo hablar con uno de los primeros profesores que imparten el idioma en Mendoza, a través del Instituto Confucio, dependiente de la Universidad de Congreso. Se trata de 周禹, o YU Zhou, su nombre y apellido, o solo, Alex, para esta parte del mundo. Se trata de un joven profesor, de 24 años, que llegó a Mendoza en 2024 para encarar el desafío de compartir su cultura con los estudiantes locales, con quienes mantiene clases “interactivas y divertidas”.

Axel ya es fanático del vino, el asado y el paisaje, aunque no sabe si su futuro estará en nuestro país. También, asegura que conectó con el ritmo de vida “relajado” y la cultura local “amigable”. Hasta fin de año seguirá en la provincia, impartiendo sus conocimientos. Claro está que el programa de enseñanza es dinámico y con profesores asiáticos que se van incorporando.

“Anteriormente, había algunos profesores de chino aquí, pero no estaban oficialmente contratados. Junto con otros dos profesores fuimos asignados oficialmente aquí en 2024”, cuenta YU a LA NACION, en un español que sorprende, entusiasmado con el impacto de sus clases. De hecho, todos los días se encarga de practicar el idioma y las expresiones típicas argentinas para conectar cada vez más con su trabajo y su vida mendocina.

Son jornadas llenas de aprendizajes e intercambios. Desde que comenzó el programa, como prueba piloto el año pasado, más de 200 estudiantes de nivel secundario y 90 docentes realizaron el curso a contraturno.

“A muchos estudiantes les entusiasma especialmente participar en las diversas actividades de cultura china que organizamos, como el recorte de papel, la caligrafía, entre otras. Les permite acercarse a la cultura de una manera más directa y divertida. En cuanto al aprendizaje del idioma, las expresiones cotidianas que brindan interacción suelen ser más fáciles de aprender. Lo más desafiante para la mayoría es reconocer, practicar y memorizar los caracteres chinos”, expresó Axel a este diario, mientras ponderaba parte de las acciones que pone a rodar en el curso.

Por eso, trae a la memoria algo cotidiano y que engancha a los chicos: el jianzi, en China conocido como 毽子, el deporte nacional de patear una pluma; o el tradicional ping-pong, que en ese idioma se escribe 乒乓.

Claro está que la predisposición y las ganas en aprender el chino mandarín han sido determinantes para avanzar con el programa, teniendo en cuenta que la Dirección General de Escuelas (DGE) recibe cada vez más pedidos de escuelas y alumnos para sumarse.

“Hay estudiantes que sienten un gran interés por el idioma y la cultura china. El año pasado, debido a la falta de instituciones formales para estudiar chino en Mendoza, muchas personas no tenían la posibilidad de aprenderlo de manera sistemática, por eso, su entusiasmo no solo me sorprende sino que me motiva aún más a seguir enseñando”, señaló el profesor.

“Por supuesto que aprender chino representa un desafío importante para los estudiantes de regiones como América o Europa, y Mendoza no es la excepción. Los estudiantes deben aprender sonidos que no existen en español y familiarizarse con el sistema de gramática diferente, y sobre todo con un sistema de escritura completamente distinto”, argumentó.

En este sentido, para dominar bien el idioma, escribir correctamente los caracteres chinos es una parte fundamental, por lo que requiere dedicar bastante tiempo a practicar y memorizar tanto su forma como su significado. “Afortunadamente los profesores del Instituto Confucio han recibido una formación profesional china, y cuentan con métodos de enseñanza científicos y eficaces que pueden ayudar a los estudiantes a superar estas dificultades y avanzar en su aprendizaje”, destacó Zhou.

Para el docente chino fue todo un desafío tomar la decisión de viajar a la Argentina y quedarse a trabajar en la enseñanza del idioma. Por eso, la adaptación jugó un rol central. “Al comienzo no fue fácil, pero fui encontrando distintas maneras de adaptarme. En primer lugar, suelo anotar en español la información más importante de las presentaciones de la clase y aprender con anticipación las expresiones que voy a necesitar durante la enseñanza”, contó Axel, quien aseguró que cuando llegó al país sabía muy poco del idioma local.

“Por eso, les pedía a algunos estudiantes locales que hablan inglés que me ayudaran a traducir lo que quería explicar. Por otro lado, todos los días estudio español por mi cuenta para mejorar mi capacidad de comunicación. Lo más importante es mantener una mente abierta y una actitud positiva frente a los desafíos. Muchas veces intento comunicarme con los estudiantes utilizando lenguaje corporal, expresiones faciales y otros recursos, que ayudan mucho el proceso de enseñanza”, sostuvo.

Y en el medio de este escenario educativo, pensando en el mediano y el largo plazo, aparecen las proyecciones y las oportunidades, según analizó el docente. “China, como potencia económica, está expandiendo cada vez más su comercio en América Latina y en todo el mundo. En este contexto, aprender chino y comprender la cultura china, con más personas capacitadas que dominan el idioma, puede ayudar a que los productos argentinos ingresen con mayor facilidad al mercado chino. También, puede favorecer que la Argentina atraiga más inversiones y oportunidades comerciales que provienen de China. En el caso de Mendoza, los vinos son reconocidos a nivel mundial. Si la provincia tiene a más personas que hablen chino estoy convencido que eso puede ser de gran ayuda para promover y ampliar la presencia del vino mendocino en el mercado chino”, analizó el joven profesor.

En la actualidad, China se posiciona entre los principales 10 destinos de las exportaciones de Mendoza, al ocupar generalmente el octavo lugar, de acuerdo con datos oficiales, principalmente manufacturas de origen agropecuario, entre ellas, vino, mosto, aceite de oliva y pulpa de frutas, al tiempo que se buscan fortalecer acuerdos comerciales en energía y minería.

“Espero que todo aquí salga bien, en cuanto a la educación china. Me encanta Mendoza. Este año seguiré aquí, pero no estoy seguro de si volveré en el futuro”, completó 周禹 en diálogo con LA NACION, dejando en claro que la semilla se está sembrando, y que será el tiempo el que muestre el resultado de la cosecha.

Fuente: google.com