Murió el niño de un año que estaba internado en Mendoza con lesiones cerebrales

2026-04-24 15:25:46 - ARGENTINA


El niño de un año y nueve meses, identificado como Mateo, que se encontraba internado en un hospital de Mendoza murió este viernes tras haber ingresado con lesiones cerebrales hace dos semanas. Por el momento, su padrastro es el principal sospechoso, que según medios locales será imputado en las próximas horas.

El menor —cuya identidad no trascendió— presentaba traumatismos compatibles con el denominado “síndrome del zamarreo” y estaba internado en terapia intensiva con inminente riesgo de vida desde el 10 de abril, publicaron en el diario Los Andes.

Se trata de una forma grave de maltrato infantil que se produce al sacudir de manera violenta y reiterada a un bebé o niño pequeño, y que puede provocar daño neurológico severo, hemorragias retinianas e incluso la muerte.

El niño habría ingresado al nosocomio con un paro cardiorrespiratorio y luego los médicos constataron que tenía hematomas en distintas partes del cuerpo, reportó el medio MDZ.

El diario Los Andes confirmó que el hospital pediátrico Dr. Humberto Notti, donde el menor está internado, presentó una denuncia ante la Justicia provincial ante la posibilidad de estar frente a un caso de violencia infantil. En paralelo, el portal informó que el padre del menor —separado de la madre— y otros familiares radicaron una segunda denuncia contra la mujer, a quien acusan por presunto maltrato.

De acuerdo con esas versiones, el niño vivía con su madre y la pareja de ella, identificado como Cristian Gonzalo Fragapane Gómez. En ese marco, la Justicia dictó la semana pasada una orden de restricción de acercamiento contra ambos. Una hipótesis es que el maltrato habría tenido lugar en una vivienda de Luján de Cuyo.

Según el medio local Los Andes, en las próximas el hombre será imputado por homicidio simple calificado por alevosía. Actualmente está acusado por el intento de homicidio en grado de tentativa.

Como consecuencia de la actuación judicial, intervino además el Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI) junto con el Programa Provincial de Maltrato Infantil (PPMI), que realizan un seguimiento de la situación. El niño ya había estado internado en el mismo centro de salud meses atrás.

El caso de Mendoza se conoció días después de la muerte de Ángel López, un niño de cuatro años que ingresó sin signos vitales al hospital regional de Comodoro Rivadavia, en Chubut, luego de descompensarse mientras estaba al cuidado de su madre.

El episodio ocurrió el 5 de abril, cuando las autoridades recibieron un pedido de asistencia médica por un menor con dificultades respiratorias en una vivienda. Al arribar, el personal de salud constató que el niño se encontraba en paro cardiorrespiratorio; falleció horas más tarde.

El padre de Ángel denunció que a su hijo “lo mataron” y apuntó contra la madre del menor, Mariela Altamirano, de quien estaba separado. Tanto ella como su pareja, Miacol González, rechazaron esa versión en declaraciones públicas.

Según informó ADN Sur, los primeros resultados de la autopsia indicaron que el niño presentaba lesiones en la cabeza y que murió después de haber ingresado al hospital. Si bien aún no se determinó la causa exacta de la muerte, estos indicios resultaron clave para la investigación.

El informe técnico reveló que el menor registraba lesiones traumáticas en el cráneo y signos de agresiones reiteradas. Además, descartó la hipótesis de un accidente doméstico o causas naturales: las lesiones son compatibles con hechos de violencia física de alta intensidad.

Los especialistas detectaron más de 20 golpes en la cabeza, lo que refuerza la hipótesis de un ataque. En ese contexto, la querella acusa a la pareja de homicidio agravado y abandono de persona seguido de muerte.

Las fuerzas de seguridad detuvieron el domingo por la noche en Comodoro Rivadavia a Altamirano y González, quienes quedaron imputados por homicidio agravado. El martes, la Justicia dispuso la prisión preventiva de ambos por un plazo de seis meses, en el marco de una causa que contempla el delito de homicidio agravado por el vínculo, que prevé la pena de prisión perpetua.