A fines del año 2000, un extraño relato comenzó a recorrer las calles de Laboulaye y rápidamente se convirtió en el tema del momento. Algunos hablaban de un animal desconocido, otros de un experimento genético y los más arriesgados aseguraban que se trataba de una criatura extraterrestre.
La historia comenzó cuando un vecino, Jesús Peralta, aseguró haber visto algo extraño en un descampado de barrio Belgrano. Según su relato, la criatura parecía un perro grande y lanudo, con ojos rojos, que caminaba en cuatro patas pero también podía pararse en dos para emitir un aullido estremecedor.
“Era rapidísimo… cuando intenté iluminarlo desapareció”, habría contado el testigo.
Pero no fue el único. Otros vecinos aseguraron haber visto a la criatura saltar alambrados de más de dos metros y recorrer una cuadra en apenas segundos, algo que alimentó todavía más el misterio.

Con el correr de los días, la historia tomó tanta fuerza que investigadores vinculados al fenómeno OVNI de Río Cuarto anunciaron que viajarían a la ciudad para recoger testimonios y analizar si el extraño ser podía estar relacionado con el famoso “Chupacabras”, una criatura que ya había generado historias similares en distintos países.
Mientras tanto, cada noche ocurría algo curioso: autos recorrían lentamente el barrio Belgrano, con vecinos y curiosos buscando ver al misterioso visitante.
Con el tiempo, muchos tomaron la historia con humor. Incluso algunos recordaron un episodio antiguo en la ciudad donde un supuesto “monstruo” terminó siendo un hombre disfrazado que asustaba a la gente.
Pero la pregunta todavía queda flotando en el aire:
¿Fue sólo una leyenda urbana… o realmente algo extraño merodeó Laboulaye aquella noche?
👁️ Si vivías en la ciudad en esos años…
¿escuchaste hablar del “duende peludo” o conocés a alguien que diga haberlo visto?
